Sorpresa causó en los usuarios ya no contar con la ciclovia.

La ciclovía habría sido “emergente” por época de pandemia.

Entre abril y mayo, aparecieron en las calles céntricas de Latacunga, unas líneas pintadas, obedecían a una señalización para la circulación de bicicletas, aunque hubo recriminación al no existir un estudio previo y tampoco presentaba las garantías de seguridad para aquellos que hicieron de las bicicletas su transporte alternativo; la ciclovía, funcionaba.

Hasta el mes de julio que la movilidad vehicular comenzó a normalizarse, la ciclovía no presentaba mayores inconvenientes, “pero al menos teníamos un espacio para movilizarnos, los problemas podían irse corrigiendo con el tiempo”, señaló, Mauro Chicaiza, ciclista amateur.

Sin embargo, durante los primeros días de noviembre, la ciclovía, simplemente, desapareció. De acuerdo a Xavier Granja, director de la unidad de Movilidad de Latacunga, la pintura con la que se hizo el trazado, era solo de corto plazo, con seis meses de duración. Es decir, la ciclovía jamás se colocó con el afán de conservarla.

“La realizamos solo como una medida emergente de movilidad, en época de pandemia”, justificó la autoridad municipal, quien indicó que, al existir una ordenanza vigente sobre el uso tarifado, esta volverá a ponerse en vigencia.

Las líneas azules del Sistema Tarifado de Estacionamiento Latacunga (Simtel), volverán a las calles de donde desaparecieron por una temporada. Granja añadió que el Cabildo latacungueño contempla, a futuro, realizar un estudio para implementar una Ciclovía permanente que permita a los ciudadanos, poder hacer uso de esta alternativa de movilidad. Por ahora, les recordó a los conductores respetar a los ciclistas en las vías.

Para Alejandro Fabara, activista político, la creación de una ciclovía, obedece a tres ejes fundamentales: Infraestructura, promoción y educación. Realiza recomendaciones puntuales: partiendo de, que, todo diseño de infraestructura vial y los servicios de transporte público deberán permitir su fácil uso y aprovechamiento por parte de todas las personas, independientemente de sus condiciones.

Planificación de infraestructura y servicios de transporte deben integrar a los modos de transporte sostenible, tomando en cuenta las implicaciones ambientales, económicas, urbanísticas y sociales.

Señalización adecuada para garantizar la seguridad, especialmente la promoción de los modos de transporte sostenibles. El Municipio estaría obligado a comunicar con anticipación toda nueva forma de señalización para que los actores de la movilidad adecúen su conducta debidamente.

Mantener infraestructura vial y peatonal libre de obstáculos y elementos que impidan, dificulten u obstaculicen el tránsito vehicular, ciclista y peatonal, excepto en aquellos casos debidamente autorizados, en cuyo caso, en la medida de lo posible, no se deberán obstruir los accesos destinados a las personas con discapacidad.

Planificación e implementación de ciclo vías recreativas, por ejemplo, la vía a San Buenaventura; y, ciclo vías urbanas en el centro de la ciudad bajo los parámetros de seguridad, correcta señalización intermodalidad, adecuación de intersecciones, emplazamiento óptimo de la ciclovía (unidireccional/bidireccional) con respecto al sentido del tránsito vehicular, impacto en el resto de los usuarios de la vía.

La intermodalidad como eje transversal de la política pública. Los diferentes modos de transporte durante el trayecto de los ciudadanos deben optimizarse al máximo. Por ejemplo, los servicios de transporte deberán brindar el servicio de transporte de bicicletas sin costo adicional.

Creación de estacionamientos para bicicletas en espacios públicos bajo los criterios de seguridad, facilidad de uso, durabilidad, mantenimiento, localización/georreferenciación.

Programas de seguridad vial en entornos escolares, áreas habitacionales y todo el cantón que garanticen la movilidad integral.

Registro de bicicletas de inscripción voluntaria, para facilitar su identificación en caso de robos o extravíos y para tener una base de datos actualizada sobre el número de personas que utilizan este medio de transporte.

Se otorgan incentivos a entidades públicas y privadas que promuevan la movilidad sostenible: Reconocimiento a la distinción ambiental municipal. (I)