Luego de tres largos años Latacunga se vuelve a llenar de color y alegría, la Mama Negra cabalga por sus calles, contagiando de emoción y algarabía a una ciudad que ha sufrido muchos en los últimos tiempos.  

Pues recordemos que, desde la mentira de los lahares del Cotopaxi, capítulo inventado por el aquel entonces gobernador Suárez y el presidente Correa, nuestra ciudad quedó gravemente relegada, el pánico colectivo ocasionó un profundo bajón económico del que hasta el día de hoy no se recupera.

Cuando ya parecía que se veía la luz al final del túnel, vino el terrible paro indígena del 2019, que dejó como consecuencia más de USD 1000 millones en pérdidas y una provincia muy golpeada, porque los productores votaron a la basura sus cosechas. 

Luego llegó la devastadora pandemia, una situación compleja que afectó al mundo entero, sin embargo, el fantasma del desempleo se apoderaba del medio, empeorando la situación.  

Sin tener misericordia de todo lo que habíamos pasado, este último junio se les ocurrió a los famosos ponchos dorados, hacer una nueva paralización, este si fue el estocazo final para la economía local, pues cerca de USD 1500 millones se perdieron en 21 días, dejando en el piso las finanzas populares y con dificultad para recuperase.   Estos capítulos nos han llenado de amargura y miedo, dejando la autoestima de nuestra tierra por los suelos.  

Que retornen con fuerza las celebraciones a la Virgen de Mercedes, devuelve parte de la alegría y esperanza a Latacunga, ciudad que ha pasado por muchas penas en los últimos tiempos;  pero que frente a la perspectiva de la fiesta en honor a su Patrona, se llena de esperanza, alegría y optimismo, de un caminar más certera a un mejor futuro. (O)