Le hicieron creer nada más; con este convencimiento dijo e hizo tonteras durante las manifestaciones de octubre, apoyando la paralización del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) en el Oriente, que dejó de producir por más de dos horas, lo cual generó al país una pérdida de 1,7 millones de dólares.

Se puso una corona de plumas y le dijeron que por lo pronto sería segundo presidente y se lo creyó.

Pero en nada quedaron los andinos, no digamos el resto de ecuatorianos.(O)