EL LENIN SE LAS TOMÓ CONMIGO

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Juzgo que el Lenin se las tomó conmigo con eso de ‘nuay mesa servida’ o el ‘fuenteovejuna’; y la Sambita desde que le oyó al Lenin lamentar la situación monetaria en que nos dejó el emigrado a Bélgica, me trata con ‘indirectas’, -¡Luchoooo! ya está el ‘llachapa’- (el plato preparado cocinado) sin que pongas ‘billusos’. ¡Qué suerte dije! ¡Ve!, “vení sentáte”, orondo para que te alimentes de suspiros, mas le respondo con ‘enjundia’, “-quespes”, ¡-ya te olvidarías-!, -el mes de enero te entregué trescientos dolarines para que compres para los sancochos y hagas alcanzar hasta el mes de diciembre, incluida la ropa y la educación para los ‘carcosos’-. Chucta!, solo vi volar los platos tal si fueran platillos voladores, de esos que visitan al ufólogo Rodríguez con extraterrestres de orejas de palo que caminan como zombis, igualitos a los que deambulan por los pasillos del Municipio de Tacunga; no hacen nada más que encajonar la maquinaria del camal en espera de que algún día funcione (como querer bautizar al guagua cuando ni siquiera ha habido el canchis-canchis). De ganita me muero de iras con las gansadas de esta administración local, si comencé bonito a contarles sobre la ‘mesa servida’, que ‘nuay tal mesa servida’, como dijo el emperador de Lovaina.
Mi dueña, graduada con Honoris Causa de economista en la antigua plaza de El Salto, me puntea, -lo de la ‘mesa servida’ es una ‘llipta’- (mesa semiblanda), y por ese Man que le cuenteó al pueblo  me pega una descabezada del ‘hijue madre’, que no soy digno de inscribirme al tablero y comer gratichis todo el año, y que la tal ‘mesa servida’ ha de haber sido diseñada  por el ‘llulla’(persona mentirosa) haciéndole creer que con ese cushqui todo va a salir de color de rosas. ¡-Parejito estás-!, “-qué crees que soy ingenua, porque pusiste el mantel tendido sobre la mesa vacía ya tienes derecho de comer”-. ¡No!, ‘nadies’ se traga el cuento de que estamos bien económicamente en la caleta, los números cuentan-; y al descuido me hace bolsillito para sacarme el poco dinero que me queda, ni para adquirir un quejido (factura de todos los días de los ecuatorianos).
Considero es la historia narrada y casi al lamento de Lenin con respecto a la ‘mesa servida’, lo que dejó el ‘erogante’ de la crisis servida, un menú de fingimientos, que por tal irresponsabilidad se pondrá a dieta el fisco; los anteriores comensales se han llevado el Santo con todas las limosnas. Para tranquilidad de los habitantes es mejor que se quede bonito con las belgas y belgos, pues nos dejó entusados (desilusionados), nos enyerbó con el cuento de la ‘mesa servida’, y al momento estamos ‘lluchupata’, tomándole el pelo al Lenin de ‘lorenzo’ (persona que da muestras de ingenuidad), claro, que el vivo nos hizo que nos traguemos la leyenda con eso de la ‘mesa servida’, pensando que somos de mollera dura, giles, que nunca íbamos a recapacitar de las atrocidades del capital y el lleve que se mandaron los revolucionarios. Y apareció lucido el Lenin, y lueguito le soltó la plena haciendo que el pueblo se dé cuenta de los lunarejos que ha tenido el ecónomo ‘care tuco’. Me pregunto ¿y el Lenín no sabía mismo desde antes que no hay mesa servida?
‘Fuenteovejuna’ es una obra teatral del Siglo de Oro español del dramaturgo Lope de Vega, que relata cómo los habitantes de una aldea andaluza llamada Fuenteovejuna, cansados de soportar los abusos de su señor (igualito al autócrata que partió), se rebelaron unánimemente contra él (hasta ahora no pueden). La rebelión acabó en asesinato (basta con el descrédito), pero el pesquisador no pudo arrancar de las bocas de los aldeanos más que una única respuesta: «Fuente Ovejuna lo hizo». Frente a este admirable comportamiento se renunció a continuar la investigación dando por justa la venganza del pueblo (la cárcel y el olvido para él). Mi duda sobre lo que quiso decir Lenin a sus asambleístas me lleva a especular, que la descripción de emborregamientos con respecto a ciertos seguidores del absolutista es, se quedaron entundados (hechizados), por eso no reflexionan ni escuchan razones; o mejor coger la delantera a una posible rebelión (salvar al Jorge para hundir al Lenin). Si es así, es comprometido para el bien de la vida democrática del país. Fuenteovejuna todos y todas a una, tomarse el poder tras bastidores, tapar los lleves sin soltar la teta.
Fuenteovejuna también es cuando en el interior de mi morada me caen -todas y todos- en una. La Samba, la guagua y los ‘guaguos’, incluido los chushos, viéndome entumido se ponen en posición de trasquilarme, y yo, les canto: “cuando me ven con platita soy conocidooo y cuando me ven sin platita soy desconocidooo”, ¡tan tan, elé!

Hasta lo próxima parada, donde me deje el Tren Bala(O)

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