Es increíble que gran parte de las armas que se decomisan en el país, ya sea por algún acto delincuencia o asesinatos, pertenezcan a la Policía Nacional o al Ejército, sin contar con granadas, metralletas, entre otras que también son parte del arsenal criminal del país.
Días atrás se encontró a varios delincuentes robando 150 armas que estaban a punto de ser dadas en baja por la Policía Nacional, el hecho ocurrió en el mismo Cuartel Modelo, como antecedente, en operativos anti delincuenciales realizados, se encontraron varias armas que pertenecían a este mismo lote, es decir éste es el más claro ejemplo de cómo de manera sistemática se roba este armamento.
Lo mismo ocurrió días atrás en un cuartel militar de la frontera, en el que dos individuos se encontraron ingresando a un polvorín, para hurtar armas, esta no es una práctica nueva, los arsenales de la fuerza pública han estado al servicio del tráfico de armas, que van a parar en manos de la delincuencia.
Sin duda que se debe hacer una limpieza en estos lugares, las cosas necesitan ser manejadas de manera distinta, no se puede seguir dotando de armamento a las crecientes mafias que actualmente se encuentran, mejor armandas que la misma fuerza pública.
Esta patria parece tierra de nadie, resulta difícil creer que uno de los principales proveedores de armas de la delincuencia en el país, sea el mismo gobierno, por medio de sus Fuerzas Armadas, se necesita recuperar el control de los cuarteles, los mismos que claramente están manejados por mafias, sino son escándalos como el de don Nasa, es por el hurto de armas o porque a sus generales o altos funcionarios se les retira las visas gringas, por supuestos vínculos con el narcotráfico. (O)