Cada vez es más frecuente presenciar que la tecnología ha inundado nuestro mundo. Ha surgido la llamada “nueva aldea globalizada” en la cual actividades cotidianas están a tan solo al alcance de un clic, no obstante, una de estas es la cultura literaria, que se ha digitalizado ¿Avance, o retroceso? Pues bien, existen diversas posturas en cuanto a lo expuesto.
Definiendo primeramente la lectura; se dice de la actividad inherente del ser humano, en donde intervienen procesos intelectuales de comprensión, además, es un medio de comunicación muy eficaz en donde se entabla una relación única entre autor y lector, resaltando que el aprendizaje individual se hace presente a medida que se va leyendo, ya que cada quien interpreta e idealiza dichos textos para su conocimiento. Por supuesto, hay una infinidad de tipos de lectura, esto según la necesidad o situación a la que se recurra, pues se quiera o no se lee de una manera u otra.
Por otro lado su altrego; la lectura digitalizada ¿qué es? ¿cómo surge? Pues es la misma actividad de leer, sin embargo su medio de difusión son las TIC’S, consideradas como el nuevo soporte para estos contenidos, ya que permiten una mejor visualización de las mismas a más de una nueva vivencia virtual entre autor y lector, por supuesto surge en pleno auge de la era digital del siglo XXI, y cada día en sitios y apps miles de personas comparten sus ideas.
El medio de lectura tradicional es el libro, compañero de desvelos, dicho esto por sus fieles amantes, quienes saben que el poder ojear las páginas, sentir las tapas de los libros u oler ese único aroma a nuevo, son de las sensaciones más agradables, ni se diga apreciar detenidamente cada hoja y sus contenidos, para al final llevarlos a la colección de bibliotecas improvisadas en casa con ese afán de poder devorar de nuevo cada obra que se encuentre allí.
Es así como los lectores experimentan esto, la satisfacción de tener y ver realizado en físico un trabajo de horas hasta su publicación, es el sueño de todo escritor. Finalmente la vivencia entre autor y lector se reafirma en el lanzamiento o socialización de los libros, en la cual, en estos puntos de encuentro para los apasionados por la lectura se puede interactuar y debatir ideas entre ellos con la esperanza de también ser protagonistas de una nueva obra. Sin embargo, gracias a la digitalización la idea de tener que acumular una pila de libros en casa que muchas de las veces ni se lee, no es agraciada en estos tiempos, es más hasta ir a una biblioteca ya no es usual, debido a que todo lo que se busca se encentra en sitios web, por un lado facilitando, ahorrando tiempo y dinero.
Centenares de obras literarias de toda época, de todo autor están a nuestro alcance, renovadas a sus vez en audio libros, es más incluso no se necesita ser un escritor reconocido para poder empezar a escribir, representando una clara ventaja ante la lectura tradicional, ya que su medio de difusión digitalizado permite llegar al alcance de más personas y sin necesidad de financiar a una casa editorial para dicho fin. Así como nuevos novelistas nacen y se vuelven reconocidos gracias a estas plataformas, también es una forma de piratería masiva al poder descargar obras de manera ilegal y sin reconocimiento alguno para sus autores.
De una manera u otra se lee, eso es muy claro, tal vez ya no al estilo tradicional, cierto, al vivir en una sociedad conformista, ver a alguien con un libro enorme no es moderno, entonces, ¿ dónde se refugian estos millenians literatos?, pues en estas plataformas virtuales ya que “ existe más libertad “ manifiestan sus usuarios, obras en otros idiomas son traducidas al instante, sugerencias llegan de manera inmediata a los escritores, libros virtuales son devorados al instante por su facilidad de ser llevados en Smartphones u otros dispositivos electrónicos, pudiéndose leer en cualquier sitio y sin necesidad de internet.
Es común que más escritores se han sumado a la iniciativa de publicar sus obras virtualmente, debido a la sugerencia de seguidores, así, adicional al lanzamiento en físico de la obras, ahora existen su versión digital y audio libro. Una locura sin duda en épocas atrás ver mortalizadas obras de Shakespeare en audios emitidos por pequeños dispositivos. Ahora, hay más facilidad que las personas se unan al hábito de a lectura con toda comodidad.
Enfocándonos a quiénes prefieren estas plataformas, no es tan misterioso deducir que son los adolescentes y jóvenes en su mayoría quienes suben estos contenidos a diario, siendo ellos mismos los protagonistas de nuevas obras. Así que antes de decir que la juventud no lee solo por no ser vistos con libros típicos en sus manos, ¿han revisado sus celulares?, al menos no todo está tan perdido como se piensa, la cultura literaria aún sigue latente pero no de la misma manera, es más la atractividad de obras tradicionales se ha perdido y reemplazado por otras. Desde niños los padres inculcaban el tener un libro como un tesoro, pero los tiempos han cambiado y regalar estos dispositivos es lo de ahora, por ende todas las actividades se verán más normal hacerlas con la ayuda de la tecnología, es cuestión de cultura y educación.(O)