La falta de agua es desesperante para muchos barrios de Latacunga, los que tradicionalmente han tenido un buen caudal; ahora el nivel ha bajado considerablemente y para barrios como los del sur o los del occidente, el tema se ha complicado muchísimo, al punto de que hay horas y hasta días que no cuentan con el líquido vital.
Lo cierto es que, cuando se pregunta a los encargados, explican que la mezcolanza de tuberías entre grandes y pequeñas, está ocasionando que la presión rompa a las pequeñas, por lo que no pueden mandar mucha presión, porque colapsaría la dispareja red que hay en la actualidad.
Un gravísimo problema que requiere de manera inmediata una intervención integral de toda la red de agua potable.
Recordemos que existen muchos obstáculos como las calles que fueron fundidas en el centro histórico, una verdadera barbaridad, en la que no se tomó en cuenta que algún día, con el crecimiento de la ciudad habría que cambiar la dimensión de la tubería, por una simple deducción lógica, con el tiempo el número de la población y las necesidades jamás pueden ser las mismas.
Por estos errores queda al descubierto la calidad de administradores que han pasado por el sillón de Rafael Cajiao, personajes que no pensaron en el futuro de esta urbe, sus obras estaban dirigidas o pensadas, máximo para cinco o diez años y pare de contar, lo que demuestra su absoluta falta de preparación. (O)