En un día ordinario, fui al supermercado y en el momento de pagar ‘se fue el sistema’.
Pensé entonces, que tenía que esperar un poco hasta que se normalice la situación, sólo había dos personas con sus coches delante mío.
Pasó media hora y no regresaba el sistema, pasó una hora y seguíamos en fila sin solución, los cajeros sólo respondían: “es que se fue el sistema”.
Una señora que estaba en la otra fila, decía: Es que los ecuatorianos somos así. Me quedé pensando en esta frase. ¿Cómo que somos así? Tal vez conformes, porque a pesar de que preguntábamos qué pasaba, nadie pidió explicación de lo que pasó. O tal vez somos pacientes y esperamos a que todo se resuelva.
En todo caso es un común denominador en cuanto a los servicios que todavía vemos en pleno siglo XXI . Creo que en un supermercado deben tener los medios para que si se va la luz o el sistema, sea resuelto el inconveniente lo más pronto posible.
De igual manera, si tenemos una queja de algún servicio, por ejemplo, de telefonía, tienen que darnos la solución de la manera más ágil, sin tener que hacer largas filas y ser atendidos de una forma cordial.
A la afirmación de la señora en el supermercado de que: “Los ecuatorianos somos así”, en forma despectiva, quería decirle que “ no todos somos así “, que habemos quienes queremos un mejor servicio, que queremos ser más eficientes, que queremos ser más competitivos. Pero no podía decirle nada porque al parecer el común denominador, es que estamos conformes con un servicio a medias.
Los jóvenes que ahora toman las riendas en las empresas deben apuntar a mejorar la calidad de los servicios en general, para que tanto los clientes nacionales como extranjeros estemos orgullosos de la mejoría.
La tecnología es una base importante en todo lo que a servicios se refiere. Tenemos que estar a la vanguardia en servicios de calidad para poder satisfacer como se debe a la clientela, y no escuchar quejas, que lo único que hacen es poner en desprestigio al trabajo los ecuatorianos.(O)