Hace dos años -en esta misma columna- escribimos sobre los ‘famosos grilletes electrónicos’ y lo hicimos porque se pretendía reformar el Código General de Procesos, a fin de que los deudores de pensiones alimenticias que no hayan pagado puntualmente sus obligaciones como alimentantes, puedan portar en sus tobillos este dispositivo electrónico de vigilancia durante el día, permitiéndoles de este modo trabajar y en la noche cumplan con el apremio personal; es decir, retornen a prisión.
Para esas fechas el Ecuador ya disponía de este adelanto de la ciencia electrónica. Lo que no sabían los ejecutores de esta compra es que varios de ellos iban a ser los portadores de este invento; pero, como todo comprador pide explicaciones del cómo se maneja, cuando se adquiere algún aparato mecánico, ellos pusieron mucha atención, del ‘cómo se mete y cómo se saca’ -mal pensados-, me refiero al grillete cuando se lo coloca al reo en los tobillos. Así que don Fernando, tan “pilas y despierto como ha sido este quevedeño” no dudó un minuto y hacía del grillete su juguete caro (cada uno cuesta 2500 dólares incluida la coima) y se metía y se sacaba -otra vez mal pensados- el grillete del tobillo como todo buen revolucionario “las veces que le daba la regalada gana”, como dijo ‘el loco que ama’.
Como no fueron parte de la tal compra, Kléber Jiménez y Fernando Villavicencio, no sabían cómo se mete y cómo se saca del tobillo el famoso grillete; así que iban a todas partes permitidas o a hacer todo puestos el grillete: comían con el grillete, iban a hacer pipí y hacer popó puestos el grillete y cada vez que se veían el tobillo; especialmente cuando iban a hacer popó, adivinen de quién se acordaban: del ‘valiente’ que dijo a los policías el 30-S, rasgándose los botones de la camisa “MÁTENME SI QUIEREN”.
Volviendo a Fernando ‘el pilas’, además de saber manejar el grillete a su antojo, todo el país se da cuenta y no nos van a ver ‘la cara de tontos’, los ecuatorianos podemos pecar de buenos pero NO de tontos; este señor tuvo informantes y la ayuda técnica dentro de este sistema, para portar a sus anchas el famoso grillete.
Don Lenin se equivocó, este invento se debió colocar a todos los altos funcionarios salientes para ver como se mueven y que no se camuflen en su gobierno. NO ES TARDE.(O)

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