Fanático. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas ||2. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo. Según lo define el DEL.

El fanatismo es pasión, adhesión ciega, incondicional a una causa.

En tiempos recientes hemos visto que existen fanatismos originados en la religión, en la política, en el deporte, en la música; estos serían los cuatro fanatismos principales, aunque, de hecho, puede haber otras motivaciones que lo originen.

   Estudiosos de este tema estiman que el fanatismo apareció por primera vez con las religiones monoteístas, que originaron -entre ellas- las guerras religiosas, puesto que sus fieles creían ciegamente ser los únicos poseedores de la verdadera fe y que los otros eran infieles, paganos; y Dios era el que dirigía los ejércitos y ordenaba sus acciones guerreras, como puede leerse en la Biblia, en la que se narran las conquistas de ciudades y las matanzas de sus habitantes.

El fanatismo “es enfermedad incurable que gangrena el cerebro”, como sostenía Voltaire -citado por varios investigadores del tema-, porque es corrosivo, enemigo de la libertad, del progreso del conocimiento y el responsable por asesinatos, genocidios, masacres, guerras, injusticias, persecuciones y violencias de todo género”. Hoy, presenciamos absortos lo que está ocurriendo en Afganistán, país que ha caído en manos de fanáticos religiosos que no respetan nada, ni derechos ni vidas de quienes no profesan su fe musulmana, y ni siquiera respetan los derechos de sus mujeres para educarse y llevar una vida libre; hasta en el vestuario tienen que usar una túnica (burka) de la cabeza a los pies, para no mostrar sus rostros ni parte alguna de su cuerpo; si lo hacen reciben severas condenas.

Los musulmanes están realizando una invasión pacífica a Europa y, por ejemplo, en Inglaterra,  actualmente en Londres, el  alcalde es musulmán, también en  Birmingham, en Leeds, en Blackburn, en Sheffield,  en Oxford, en Lawton, en Oldam y Rokdal. Esto lo han conseguido con solo cuatro millones de musulmanes de los 66 millones de habitantes que tiene Inglaterra. Los musulmanes tienen ahora 3000 mezquitas, 130 cortes o tribunales en donde aplican la sharía, sin embargo en los países musulmanes no permiten el funcionamiento de otras iglesias. En estos centros musulmanes están, encubiertos, los fanáticos que medran, en muchos países de Europa y del mundo y han promovido actos terroristas terribles, matando a cientos de personas inocentes. Los gobiernos de las naciones, irresponsablemente, están dejando que se propague el fanatismo sin percatarse del peligro que representa. 

Si no se toman las medidas necesarias, es posible que volvamos a la época del oscurantismo, de la quema de libros, del funcionamiento de la hoguera para todos los que piensen y crean diferente.