En la historia contemporánea tenemos varios ejemplos de los partidos políticos que llegaron al poder; ahí están el Partido Conservador, el Partido Liberal, que se turnaban el mando gubernamental en las elecciones desde 1830.

Los partidos Conservador y Liberal permanecieron en lides electorales y luchas políticas cerca de quince décadas, siempre marcando el paso de los ecuatorianos. Posteriormente aparece el Socialista. A partir de 1984 se forman muchos partidos y movimientos, algunos se fundaron con orientaciones internacionales en lo ideológico y político; tenemos el caso de la ID liderada por el Dr. Rodrigo Borja, quien en sus inicios fue parte del Partido liberal; igual la Democracia Popular con Julio César Trujillo (+) y Oswaldo Hurtado, Trujillo provenía del Partido Conservador. El Partido Social Cristiano de Leon Febres Cordero, ahora con Jaime Nebot y Cintya Viteri muchos de sus integrantes provenían del Partido Conservador. Del centro, el C.F.P. luego de ganar las elecciones con Jaime Roldós en 1.979 y por la ruptura entre sus líderes en pleno gobierno conforman Pueblo Cambio y Democracia, también apareció por estas esciciones el Roldosismo. Podemos recordar también al C.I.D Y P.N.R. de Otto Arosemena y Carlos Julio respectivamente, El partido Unidad Republicana P.U.R de Sixto Durán Ballén, Presidente entre el 92 – 96. Sociedad Patriótica de Lucio Gutiérrez. Revolución Ciudadana de Rafael Correa y de Lenin Moreno. Últimamente Creo del Presidente Guillermo Lasso. De los actuales faltaría espacio para nombrarlos, pues sobrepasan los docientos cincuenta entre partidos y movimientos.

Lo cierto es que en nuestra Historia Republicana, la mayoría de las veces se han formado Partidos o Movimientos para captar el poder político del Estado, en todos los idearios de estas agrupaciones políticas, consta la CAPTACION DEL PODER, que es obvio, pero no puede ser únicamente ese el objetivo de una organización política; qué pasa con los partidos después de los procesos eleccionarios? pues sencillamente se toman vacaciones hasta las próximas convocatorias, lo que significa que aspectos como nuevas afiliaciones o formación de nuevos dirigentes y líderes quedan en acefalía.

Pero si hubiere una verdadera formación política al interior de los partidos, la sociedad recibiera un gran aporte moral y cultural. Pero no… la mayoría espera que se resuelvan sus necesidades personales y la función fundamental debe ser el permanente recambio de dirigentes y la formación de cuadros listos para enfrentar candidaturas serias y luego labores profesionales para manejar responsablemente el sector público… LLEGARÁ ESE DIA? (O)