El Sistema Nacional de Salud  en el Ecuador, cuyo ejecutor es el Ministerio de Salud Pública, está conformado por  los hospitales, clínicas y dispensarios del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social –IESS-, Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional –ISSPOL-,  Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas – ISSFA- y  Ministerio de Salud Pública –MSP-.

Me referiré únicamente a estas entidades del servicio de salud pública por la grave crisis que al momento atraviesan  por la falta de oportunidad en la adquisición de medicamentos e insumos, que ha puesto en jaque a todo el Sistema  Nacional de Salud. En los hospitales regentados por el Ministerio de Salud Pública, en los del IESS, ISSFA e ISSPOL, esta crisis –como nunca- ha llegado a límites  insospechados, lo que ha hecho que el reclamo de ciudadanos en general y de afiliados  en particular  sea generalizado  en cuanto a la insatisfacción que sienten ante la falta de entrega pronta, ágil y oportuna de medicinas y la dotación de insumos médicos,

Quienes nos interesamos en el tema de seguridad social y sabemos que las prestaciones y servicios de salud tienen que ser por naturaleza oportunas, podemos afirmar que los cambios introducidos en casi catorce años de administración del Estado por un partido o movimiento político único a derivado en estos negativos resultados. La famosa Ley de Compras Públicas y la entidad rectora de las adquisiciones en el Sector Publico, nos hacen afirmar que es el origen de este desabastecimiento insoportable de medicinas  e insumos médicos. La Ley de Compras Públicas debería ser  revisada lo más pronto posible y su entidad rectora reestructurada. Tanto la Ley como el Sercop están en plena descomposición,  en sus años de presencia han desarrollado prácticas  nocivas a la ética y buenas costumbres. Se podría estampillar que se   diseñaron -tanto la Ley de Compras Públicas, cuanto la Institución encargada de su aplicación- justamente, para amañar, dirigir y adjudicar contratos de medicinas e insumos –para señalar puntualmente- a amigos  personas naturales y jurídicas del régimen de turno, quienes en este tinglado aparecen como participantes de los procesos contractuales y subastas. La Contraloría General del Estado y las Auditorías Internas de las entidades del Sector Público han emitido sendos informes que avisan de estas experiencias totalmente negativas, que tienen que ver con coimas y comisiones, por adquisiciones viciadas hasta con sobreprecio. Organismo internacionales especializados como la Organización Mundial de la Salud –OMS- o de financiamiento como el Banco Interamericanos de Desarrollo –BID- han señalado esta situación vergonzante que se da en el Ecuador de nuestros días.

Los informes de auditorías efectuados por el Organismo de Control y por las Auditorías Internas -a la gran mayoría de procesos de compras de medicamentos e insumos médicos-, simplemente producen una gran decepción y desengaño a los ecuatorianos que miramos abstraídos como se ha enraizado la deshonestidad,  la indecencia, la impudicia hasta llegar a límites de sentir en cada caso denunciado un ambiente podrido y corrupto que ha llegado a los cimientos mismos de la administración pública ecuatoriana  con la complacencia del sector privado beneficiario y,  -que en el caso concreto del Sistema Nacional de Salud Pública-,  ha venido impidiendo un oportuno y eficaz abastecimiento de medicinas e insumos médicos de hospitales, clínicas y dispensarios del Ministerio de Salud Pública, IESS, ISSFA e ISSPOL.

Constituye vergüenza para el país que este permanente desabastecimiento de medicamentos, tenga que ser permanentemente observado por los jueces que en conocimiento de casos concretos de medicamentos prescritos por los facultativos y al no existir estos en las instituciones de  salud, -sean estos jueces-  quienes mediante sentencias, dictámenes o fallos,  quienes  ordenen bajo prevención la compra de dichos medicamentos.

En el caso del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, violando una vez más su autonomía consagrada en la Constitución de la República y en su Ley, se le ha obligado  y se continúa obligándole a hacer compras masivas en unidad de acto con el Ministerio de Salud. Debemos saber que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social esta exonerado del impuesto al valor agregado y de todos los impuestos a la importación de equipos hospitalarios, aparatos, instrumentos y equipos médicos  y quirúrgicos, insumos hospitalarios y fármacos para el cumplimiento de sus finalidades. Estas importaciones deben ser simplemente autorizadas en forma previa por el Consejo Directivo, máximo órgano de gobierno del IESS. Se trata de respeto a la Ley y a la autonomía del IESS dada en ella. Creo que la vigencia del legajo de Ley de Compras Públicas y su ejecución por parte del  SERCOP, la falta de respeto a la autonomía del IESS, sumado la galopante corrupción tanto en el sector público como en el privado son las causas visibles  del problema de las compras en el sector público y obviamente del desabastecimiento de medicinas e insumos en el Sistema Nacional de Salud en general y en el IESS  en particular. (O)