Con ocasión de haber designado al pasillo como parte del patrimonio musical del mundo, es oportuno reflexionar sobre el aporte de autores e intérpretes cotopaxenses que han jugado papel protagónico en su difusión. En esta entrega referencio el trabajo del artista pujilense Darwin Enríquez Moya.

Bajo su liderazgo en el proyecto “Por los pasillos de Cotopaxi”, se reunió a 24 intérpretes de diferentes lugares de la provincia, quienes pusieron su voz a las inspiradas creaciones poéticas del propio Darwin, autor de 13 composiciones, y de Migelángel Rengifo y Paúl Jácome Segovia. Gracias a esta iniciativa, Cotopaxi cuenta con un álbum en el que se canta al pasillo, a la provincia, a cada uno de sus siete cantones, al amor, a papá, a mamá y a la madre tierra. Los arreglos musicales son todos del maestro Enríquez.

La primera canción denominada “Romance mío”, la canta Juan Tapia, es una apología al pasillo, sus versos de alta sensibilidad y respeto por este género dicen:

Romance apadrinado de cuerdas y/ poetas en lágrimas del alma y brindis eternal…/ despiertas, acaricias y vuelven los/ amantes a restaurar la herida en un/ vuelo fugaz…/ a bandolear la vida PASILLO INMORTAL…

Me abrazas en la cumbre lejana de otro cielo…/ fluyendo entre mis venas vas, presente/ en mi cantar, surcando el corazón…/collar de la emoción audaz amigo…/labriego del amor, romance mío.

Amor de mis suspiros, de bailes y / acuarelas…/ Tejido de recuerdos de aquella que/ esperó…/ Naciste entre las noches hermosas de/ mi América, como emulando sombras/ de estrellas en fulgor…/ Para rasgar al tiempo con cándida/ pasión… Pasillo inmortal…

La segunda canción “Cotopaxi de mi alma”, la interpretan: Marjuri Bautista, Sandra Gallardo, Hernán Granja y Cristian Trávez. La tercera está consagrada a Sigchos “De sierra y litoral”, la canta Yuliana Caisapanta;  “Encanto”, destinada a La Maná, vocaliza Xavier Montenegro; “Como a un quesito de hoja”, consignada a Latacunga, es interpretada por Jennifer Guanoluisa; “En el molle”, destinada a Salcedo, la canta Jessy Cárdenas y Edison Jiménez;  “Reencuentro”, entregada a Pangua, la entona Luis Carrasco y Luis Barrionuevo; “La llegada” y “Mi pradera vestida” están dedicados al amor y los canta Jéssica Mora, Carlos Calapaqui, Darwin Enríquez y Fabricio Zambrano; así también hay canciones dedicadas a la madre, bajo el título “Tu guagüita soy yo” y lo interpreta Doris Acosta, y al padre, “Aunque a veces papá” la canta Zulay Medina y para cerrar el repertorio  “Nada como tu vientre”, dedicada a la madre tierra,  vocalizada por  Stephanía Cárdenas.

Desde el 2017, Cotopaxi es la única provincia en el país que cuenta, en un solo álbum, con una colección de extraordinarios pasillos que revalorizan la identidad de sus pueblos y sus gentes. Darwin Enríquez heredó de sus padres el amor por la música, este prolífico autor en 1998 publicó el libro “Al grano”, en el 2012 impulsó la realización del álbum llamado “La nueva canción de Pujilí”, hizo los arreglos musicales del Himno para Mashca Danza, de su autoría es la letra y la música del Himno a la Universidad Técnica de Cotopaxi.(O)