Los tiempos han cambiado, ya no son los mismos. Nos referimos a los años cincuenta del otro siglo, antes de que los dos partidos políticos existentes se hicieran trizas.
San Sebastián era una parroquia electoral a la que recurrían en busca de votos.
Era de verse a los electores recorriendo los barrios en los que tenían asidero; pero los liberales ganaban siempre a pesar de que el cura trataba de ganarles a los otros.
Y era de verse el día de elecciones, que sólo ha quedado en el recuerdo.(O)