Segundo Ushuño, responsable de la Senagua en la provincia. Foto: W.C./La Gaceta

Según el responsable de la Senagua  en la provincia, en los últimos 15 años, los caudales de agua en las vertientes se han reducido entre el 30 y 40 por ciento, hecho que obedece a factores  como la quema de los páramos, avance de la frontera agrícola y pastoreo. Segundo Ushuño dijo que la falta de agua, hace que el mayor número de concesiones solicitadas sea  rechazado, porque las existentes están concesionadas.

Segundo Ushuño, responsable de la Senagua en la provincia, explicó que continúan trabajando en la entrega de las personerías jurídicas a las juntas de agua potable y de riego, que en la provincia suman sobre las 700. Recordó que la organización para obtener la legalización, debe cumplir con una serie de requisitos y estar constituida de forma legal.

Indicó que en la provincia existen 215 juntas de agua de consumo humano, de las cuales, 100 cuentan con la personería jurídica. En agua de riego están 468 juntas de las cuales, 170 están legalmente constituidas y legalizadas. Apuntó que la meta de la entidad, es concluir con la legalización en un lapso de tres años. El funcionario invitó a los miembros de las juntas, a capacitarse sobre la normativa jurídica en la cual están inmersos.

Ushuño destacó que el déficit de agua es cada vez más crítico en la provincia y con mayor énfasis en la temporada de verano. A ello se suma que las zonas de amortiguamiento son cada vez más pequeñas, teniendo  como saldo la reducción de los caudales  en la fuente, más la demanda por el agua, debido al crecimiento de la población.

Frente al problema, el responsable de la Senagua hizo un llamado a las organizaciones del agua, a tomar conciencia sobre el problema, eliminando malas práctica como la quema de los pajonales, pastoreo de animales, parcelación de tierras, avance de la frontera agrícola y la contaminación del líquido vital, ya que muchos canales de agua y acequias son a cielo abierto, convirtiéndose en botaderos de basura, recursos que posteriormente son utilizados para riego y cultivo de productos de primera necesidad.

Aseveró que entre los sectores críticos por el déficit de agua, está la parte de Pujilí y Saquisilí y una muestra de aquello, es el mayor número de conflictos sobre el líquido vital, tanto en agua de riego como para consumo humano.

Sobre nuevas concesiones entregadas por la Senagua, el responsable dijo que son mínimas porque no existen caudales y las existentes están concesionadas, producto de lo cual, muchas de las peticiones son rechazadas. Ushuño manifestó que la reducción de los caudales del agua desde hace 15 años atrás hasta la fecha, está entre el 30 y 40 por ciento, por lo cual están trabajando, para saber con exactitud la realidad en cuanto a la baja de los caudales.(I)

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