Luis Chillagana, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Educación de Cotopaxi.

A diez días que finalice julio, los docentes no han recibido el sueldo de junio del presente año, de igual forma indicó que maestros jubilados están muriendo sin haber recibido el incentivo de la jubilación.

Luis Chillagana, presidente de la Federación Provincial de Trabajadores de la Educación, denunció que dentro de la Cotopaxi, más de 100 docentes jubilados hasta la fecha no han cobrado el incentivo de la jubilación hace varios años, y es lamentable ver que  maestros jubilados están falleciendo sin haber podido gozar de su incentivo económico.

Igualmente, el dirigente indicó que han pasado 20 días de julio y hasta la fecha el gobierno nacional no ha cancelado los haberes del mes de junio, lo que significa que al régimen no le importa la vida de los maestros del país, por ello, Chillagana, indicó que están solicitando la renuncia de la ministra de Educación y de Finanzas, por priorizar el pago de otros entes dejando de lado a los maestros.

Esperan que los sueldos sean cancelados en los próximos días y los educadores puedan vivir con dignidad.

Chillagana, indicó que el magisterio del régimen Sierra continúa trabajando en las diferentes actividades de finalización del año escolar 2019-2020, como el paso de las notas y revisión de los trabajos realizados por los estudiantes, sin embargo, no son pagados puntualmente sus haberes.

El dirigente rechazó el llamado de las autoridades educativas a los padres de familia para que asistan a las instituciones educativas a retirar los portafolios, generando aglomeración poniendo en riesgo la salud de los estudiantes y padres de familia, dijo Chillagana. 

Para el inicio del año lectivo 2020-2021 régimen Sierra, están solicitando al Ministerio de Educación la entrega de algunos implementos a los estudiantes ya que van a continuar recibiendo clases virtuales como Internet, tablet, o teléfonos celulares.

El Presidente de la UNE-C, aseguró no estar de acuerdo con la apertura de las actividades educativas presenciales en las escuelas rurales, a donde los padres de familia no van arriesgar enviando a sus hijos a las escuelas, que no tienen servicios básicos como baños, agua, para que los estudiantes puedan realizar un lavado constante de manos. (I)