Ha llamado poderosamente la atención de todo el pueblo ecuatoriano, la cantidad de escándalos que han girado en torno a la votación para la destitución del presidente Lasso.  

En una situación tan crítica en la que el pueblo se muere de hambre, se habla de que se han querido comprar conciencias por 500 mil dólares y hasta 2 millones de dólares, sumas que demuestran claramente el nivel de corrupción y mafias que se encuentran detrás de este circo.  

Una vez que culminó la votación, varios asambleístas, entre ellos el representante de Cotopaxi, Dalton Bacigalupo, denunciaron que se había manipulado el sufragio, el voto de cinco asambleístas fue cambiado. 

Sin duda que la ambición de poder y las ansias de terminar con este gobierno, no tiene límite, se ha tratado de utilizar todas las artimañas posibles para transformar esta votación, que hoy deja inhabilitada a la Asamblea que tendrá que buscar otro mecanismo para destituir al presidente. 

Con estos últimos acontecimientos queda muy claro que, el desprestigio de la institución crece aún más, si antes tenía un 2 % de aceptación, hoy esa poca o casi nula aprobación del pueblo ecuatoriano, se perdió por completo.   No existe institución más cuestionada y en la que se maneje tanta corrupción, auspiciada por mafias y posiblemente por el narcotráfico, que claramente quieren cambiar el direccionamiento de este golpeado Ecuador con abusos desmedidos. (O)