La conectividad es una necesidad, no un lujo. Es es la realidad de la pandemia, un importante número de educandos a nivel nacional se ha visto privado de continuar con sus estudios. Para muchos de ellos ha sido un verdadero suplicio acceder a servicio de internet.

La preocupación de varias comunidades de zonas geográficas alejadas ha sido justamente ésta, para evitar que niños y jóvenes dejen sus estudios por falta de una tecnología adecuada.

Una opción para salir al paso ha sido la creación de planes ilimitados de pago celular que no superen los 10 dólares, para ayudar a los estudiantes; sin embargo, este esfuerzo no es suficiente, se necesitan otras ayudas tecnológicas más permanentes y que ayuden a toda la comunidad en general. (O)