El Fondo Monetario Internacional está prediciendo una mayor recesión mundial de la esperada por la pandemia. Al principio dio cifras del desempleo que eran desalentadoras, pero hoy se habla de que 200 millones de trabajadores perderán sus puestos en Latinoamérica, algo simplemente inmanejable y que necesita de reglas claras y creatividad por parte de los gobernantes, para palear este tsunami económico que se viene.

Según los entendidos, lo que más necesita Latinoamérica es cambiar 180 grados la manera absurda de pensar, la región está acostumbrada a un modelo en el que increíblemente se permite y se ve a la corrupción como algo normal. Si los latinoamericanos no hacemos un reseteo, difícil será esperar un futuro promisorio, lo único que podemos esperar será caer en las garras del populismo que nos podría llevar nuevamente, hacia los famosos salvadores de la patria, los personajes del socialismo del siglo XXI, que tanto daño nos han hecho, llevándose todo nuestro futuro de manera infame y dejándonos sin ni siquiera, reservas, para poder levantarnos.(O)