Llega diciembre con un fenómeno social que se logró controlar por algún tiempo; pero que está regresando con fuerza. Miles de personas se movilizan hacia puntos estratégicos de la carretera para pedir caridad. 
El hecho es que se ha detectado que gran número de personas llegan desde Tungurahua y Chimbortazo hacia lugares concretos como el Chasqui, una situación complicada y peligrosa que pone en riesgo la vida de quienes se movilizan como también de los usuarios de la E35.
Se conoce que el MIES Cotopaxi está planificando varias estrategias para mitigar este problema, entre las que destaca realizar eventos navideños en las zonas de las cuales la gente sale en busca de alguna juguete o dulce para los más pequeños. 
Si se pone en práctica este plan se logrará cambiar la forma de pensar de miles de personas, se les devolverá la dignidad, pues para muchas de ellas el tiempo de Navidad es ocasión para mendigar y nada más.