Mientras los dirigentes del paro han dicho que no quieren perjudicar a la ciudadanía, sin cortar alimentación e insumos necesarios para los hogares, está ocurriendo todo lo contrario, por ahí unas caritas conocidas que están para candidatas, han manifestado que de ninguna manera pueden cortar el suministro de gas, sin embargo a esta ciudad ya no ingresan camiones con este elemento y existe un desabastecimiento preocupante, la gente camina con cilindros a lo largo y ancho de Latacunga, sin conseguir aprovisionarse por ningún lado.
Los comerciantes que han salido a las calles para hacer ventas de productos de primera necesidad, porque ya no se encuentra nada ni en plazas, ni supermercados, han sido agredidos de manera brutal por manifestantes indígenas, los que han tirado todo a la calle y lo han pisoteado, dándoles con los productos en la cara a estos humildes vendedores que buscan de alguna manera, tener alguna entrada para poder sobrevivir a esta terrible situación.
Si algo va dejando esta paralización es un gran rechazo a toda esa gente violenta, que ha trasformado una protesta, que supuestamente es por el alto costo de la vida, en amenazas salvajes y terror.
Muchas ciudades se encuentran en zozobra y están creando un sentimiento xenofóbico hacia la violencia desmedida, que han demostrado y que está hiriendo en lo más profundo los sentimientos de la mayoría de ecuatorianos, que ven este paro como algo completamente tergiversado, de ser supuestamente algo justo, se transformó en vandalismo y miedo. Pero la población civil ha comenzado a dar la cara, ya se ven imágenes en las que están saliendo con palos a defenderse de los manifestantes violentos a los que ya no se les aguanta. (O)