Centenares de ciclistas se movilizan diariamente en la ciudad.

La bicicleta es el medio más usado, los ciudadanos la usan para evitar contagios en unidades de transporte urbano o taxis.

La pandemia provocada por el Covid-19 cambió el estilo de vida de las personas, su trabajo, estudio, alimentación, movilidad; en torno a ello, muchos optaron por usar transportes alternativos como la bicicleta, de este modo evitar contagios en buses o taxis.

Andrés Iza, posee un taller de reparación de bicicletas en la parroquia Eloy Alfaro, cuenta que antes del confinamiento, recibía de 15 a 20 bicicletas por semana  para reparación, pero que desde julio recibe más de 30 semanales.

Con ello se dilucida, que el uso de bicicletas aumentó, “han llegado personas que ni sabían que tenían bicicleta, ahora la usan más”, aseguró el experto en bicicletas, quien también recibió solicitudes para comprar algunas que mantenía en su taller.

Así como se incrementó la demanda en el taller de Andrés, también ocurrió la demanda en los almacenes de venta de repuestos; filas de personas en busca de alguna pieza específica para sus bicicletas se registran en la ciudad.

Pese a que el mayo el GAD Municipal de Latacunga, creó espacios exclusivos para los ciclistas, pero estos no se estarían respetando, “cuando aún no pasábamos a semáforo amarillo, podíamos transitar, pero ahora que ya todo es relativamente normal, no nos respetan”, aseguró Luis Machado, quien viaja en bicicleta todos los días a su trabajo.

“Definir una vía exclusiva para bicicletas no es solo pintar líneas en la calle y esperar que funcione. Si Latacunga quiere dar el salto a la movilidad sostenible debe implementar una política pública seria que nazca de un estudio integral de la movilidad en la ciudad” escribió el articulista Alejandro Fabara, en el texto titulado “De las Ciclovias en Latacunga”.

Ahí Fabara aconseja realizar una investigación que trace los lineamientos para la creación, redistribución, modificación y adecuación de la infraestructura vial. (I)