El proyecto Mujeres con Shungo se basa en capacitación en panadería y pastelería a cuatro mujeres de bajos recursos económicos y que buscan iniciar un emprendimiento para sustentar sus hogares, cada mujer tiene una historia diferente y todas coinciden en que buscan superarse.

Estefanía Quishpe, directora de la fundación Shungo, manifestó que a través del proyecto “Mujeres con Shungo” buscan ayudar a mujeres que son parte de la fundación y a través de capacitaciones mejorar su calidad de vida, por lo que en coordinación con el Instituto Superior Tecnológico “Vicente León” les capacitan para que aprendan panadería y pastelería. 

Explicó que las mujeres tienen clases los jueves y viernes, donde reciben teoría y práctica, lo que realizan en la práctica es comercializado y de ahí se obtiene un capital para comprar los ingredientes que les hacen falta para la próxima clase y el dinero que sobra es repartido entre las cuatro mujeres en partes iguales. 

Por ejemplo, este jueves realizaron pan de chocolate que fue comercializado en instituciones públicas y privadas, la ganancia de las ventas fue repartida y entregada a cada una de ellas, esto les motiva a seguir aprendiendo. 

Indicó que como fundación tienen donaciones de ingrediente lo que es utilizado para el aprendizaje de las mujeres, además realizaran un acompañamiento psicológico y técnicas de ventas. 

Elsa, es una mujer que sufrió por más de seis años por la enfermedad de su hijo, quien a causa de un accidente tuvo un quebranto de salud, pese a todos los cuidados su vástago falleció, la mujer tuvo que seguir una carrera para poder cuidarlo, pero ahora está decidida a retomar su vida y poder ayudar a sus dos hijos. 

Yendris, es una madre extranjera, al migrar desde su país de origen viajo con sus cuatro hijos por más de una ocasión vivió situación de calle y en la actualidad trabaja en una bloquera, pese a que tienen que madrugar ella acude puntualmente a las capacitaciones con la finalidad de aprender sobre panadería y pastelería para mejorar su calidad de vida. 

Nelly es una joven que estudia en las noches, acude a las capacitaciones para aprender y poder emprender un negocio para mejorar su calidad de vida y la de sus siete hermanos menores. 

Blanca es una mujer no vidente, tiene discapacidad al 100 % pero el espíritu de ella le hace creer que puede mejorar, el sueño de ella es tener un restaurante y tratan de ayudarle a que cumpla con su meta. 

Luis Quishpe, docente del Instituto Superior Tecnológico “Vicente León” de la carrera de gastronomía quien imparte la cátedra de panadería y pastelería, explicó que a parte de los cursos que dictan existe un grupo de estudiantes que están vinculados con el proyecto y elaboran 50 raciones alimenticias los lunes, miércoles y viernes donde voluntarios reparten la comida en la ciudad. 

Dijo que es uno de los mejores proyectos que han tenido, siempre están prestos a colaborar para ayudar a las personas que lo necesitan.