Estas han sido las declaraciones del presidente Lasso al refiriese al tema delictivo en el país, manifestó que este problema no es de ahora, sino que se arrastra desde hace años atrás.
Recordamos claramente que se vivía en relativa calma, hasta que salió Correa del poder y asumió el gobierno Moreno, con una tremenda explosión que estremeció a al pueblo de San Lorenzo; la narcoguerrilla protestaba, por el control que retornaba a la frontera por parte de las Fuerzas Armadas, esta protesta nacía de la insatisfacción que tenía los irregulares al no poder circular libremente la droga, como lo hicieron con mucha facilidad, y como si estuvieran en su casa, en la famosa década del SS XXI.
Al retornar el control, apareció el verdadero cuadro de cómo se encontraba la droga en el país, nuestro territorio que vivía en paz y que era lugar de paso se transformó en un gran consumidor, ante la plena libertad los narcotraficantes, se dedicaron además de enviar, a introducir de manera masiva los estupefacientes a todo nivel, especialmente en centros educativos, haciendo un daño irreversible a muchas generaciones de jóvenes, generaciones que hoy viven un tremendo conflicto social, donde imperan los carteles de la droga internacional, los que han creado una situación inmanejable de rivalidad y crimen, especialmente en el puerto principal y varias ciudades de la costa.
El tema se ha vuelto tan complejo, que dice el Presidente, se necesita con urgencia asesoría y apoyo internacional, para tratar de controlar esta inmanejable situación que, empeora cada día. Sin duda que dividir las enormes cárceles, es el primer paso, pues se han transformados en enormes ciudadelas e institutos de formación de delincuentes y principalmente cerebro y centro de mando del crimen organizado, de donde se dirigen todos los actos delictivos en el Ecuador. (O)