Pues bien pensado fue cuando los dineros del petróleo afluían a Ecuador y Venezuela; pero se entró a la realidad cuando estos beneficios se acabaron.

Este es el caso del Aromo, un enorme proyecto que quedaría en nada; pero luego de una inversión de muchos millones que no deben quedar botados; pues existen buenas propuestas para hacerse cargo de la obra inconclusa que debe ser aprovechada.(O)