El otro día veíamos un reportaje de la fabulosa recuperación del planeta tierra en varios lugares, es notoria la conciencia que han desarrollado muchos países, los que han implementado grandes campañas de arborización y respeto a la naturaleza, a tal punto que hoy en día, el planeta tierra recobra el verdor que siempre lo caracterizó y que se estaba transformando en color arena y café. 

Sin duda que esta concientización está llegando a muchos países y ciudades, pero con mucha tristeza podemos decir, que aquí en Latacunga cada vez nos alejamos más de esta motivadora conciencia, aquí parece que botar un árbol es cuestión de seguridad, en lugar de darles mantenimiento para evitar que crezcan descontroladamente y puedan causar algún daño con una caída inesperada.

Con el pretexto de que el árbol se cayó al lado del municipio, el recordado exalcalde Sánchez, mando a talar muchos árboles de la ciudad, dejando en completo abandono a varios rincones que, antes eran lugares preferidos de la ciudadanía por la belleza con que, adornaban estos espacios.

No conforme con esto también se le ocurrió quitar los parterres en varias calles, disque para que se modernice y fluya mejor el tránsito, cosa que no ha pasado y seguimos viendo cambios muy pequeños, con esta decisión.  

Sana envidia dan de nuestros vecinos del sur, los ambateños, al ver la importancia que han dado a los árboles, cómo los mantienen y los preservan, para que esa ciudad, cada vez se vea más hermosa , algo muy distinto a lo que ocurre tristemente con esta ciudad, en donde al contrario se busca meter más cemento, para que se sigan reduciendo los espaciamos verdes.  Hay que recordar que Latacunga es una de las ciudades del país con menos espacios verdes por metro cuadrado y por habitante, este es un claro ejemplo de la incivilidad en la que se desarrolla esta pobre urbe.  (O)