Latacunga no logra despegar, vamos de tumbo en tumbo, nuestros líderes elegidos democráticamente, no dan pie con bola, nos hemos equivocado al ejercer nuestro derecho a elegir y ser elegidos, no de otra manera se puede entender que en las últimas administraciones municipales hayamos detectado problemas que no han podido ser solucionados, no existe un norte por el cual debemos avanzar y nos hemos quedado rezagados frente al crecimiento sostenido de otros cantones.
Latacunga no ha podido recuperarse de golpes arteros dados desde el gobierno central con la complicidad –lamentable- de funcionarios de elección popular y otros de designación desde el nivel central, basta recordar con indignación la construcción de la cárcel denominada “regional” que no fue otra cosa que el traslado del Penal García Moreno a la ciudad de Latacunga y la imperdonable declaratoria de “emergencia” por una eminente erupción del volcán Cotopaxi, dos hechos que demandan de verdaderos liderazgos para conjuntamente con los ciudadanos buscar fórmulas que permitan despegar hacia un crecimiento sostenido de la ciudad y cantón Latacunga.
Latacunga fue una ciudad caracterizada por su limpieza, hoy está sumida en medio de basura, sin dejar de anotar los esfuerzos que hace la empresa municipal EPAGAL, que de una u otra manera trata de mejorar el sistema de recolección de la basura, haciendo énfasis en varios sectores de la ciudad en donde los ciudadanos cumplen con horarios establecidos para sacar los desechos, sin embargo, subsisten zonas de la ciudad y del campo que permanecen con basura expuesta y que son parte de una actividad económica de gente pobre, denominados minadores, recicladores, chamberos o de animales callejeros que desparraman esa basura. En cuanto a quienes hacen la actividad de minadores, recicladores o chamberos deberían en coordinación con la Epagal comprometerse a cuidar los bienes de propiedad de la ciudad (recolectores de basura) para ello se podría regularizarlos buscando se organicen y una vez organizados propiciar asistencia técnica para emprendimientos que les permita ayudarse -ayudando a la ciudad-
La empresa EPAGAL se nutre del cobro de tasas de recolección de basura (no analizamos en este artículo su legalidad), sin embargo como vemos el servicio no es equiparable al cobro de dicho tributo, hemos dejado pasar mucho tiempo para exigir resultados positivos, de beneficio para la comunidad latacungueña, Por ello, exigimos liderazgo, que nos permita iniciar verdaderas campañas para combatir la mala costumbre de sacar la basura en horarios inadecuados, establecer sanciones drásticas y determinar montos económicos a esas sanciones, determinar el destino de las mismas, involucrar a los barrios, a sus dirigentes en este cometido, informar a la ciudadanía cual es la planificación en esta materia en cuanto a la construcción de obras complementarias necesarias (botadero sanitario municipal), que se está haciendo con los dineros recaudados.
El cuidado de la naturaleza es una preocupación de todos, autoridades y ciudadanía, y el tratamiento de desechos juega un papel importantísimo en el cuidado del medio ambiente, de ahí la necesidad de poner énfasis en los procesos de recolección y tratamiento de los desechos que diariamente se producen en nuestra ciudad y cantón, en este cometido juega papel importante la empresa rectora Epagal, la pequeña, mediana y gran empresa y en general los residentes en la ciudad y el cantón.
Los latacungueños debemos tratar de recuperar el tiempo perdido, requerimos de nuestras autoridades seccionales (Alcalde y Concejales) liderazgo para tratar de hacerlo, no podemos seguir esperando más. El nuevo año que inició -el 2020-, es la apertura de una nueva década y queremos los latacungueños que sea el inicio de un nuevo derrotero para nuestra ciudad y cantón, no permitamos -que se pierda en el tiempo-, como pasó con el Ecuador en la década malgastada.
Recuerdo a ustedes queridos latacungueños y residentes en esta noble tierra que es hora de mejorar la calidad de nuestros líderes, de nuestros gobiernos parroquiales, seccionales, provinciales y nacionales, a fin de poder generar condiciones para que los hombres y mujeres de nuestros diversos territorios se desarrollen con equidad, que tengan acceso a servicios básicos mínimos –pero de calidad- que las prestaciones y los servicios tengan relación con el sacrificio económico que hacen los ciudadanos al pagar sus tributos, que haya un verdadero norte en el desarrollo de nuestra comunidad, que dejemos de mirar el porvenir político individual o colectivo de quienes ejercen la decisión popular y que miremos por el futuro de nuestra ciudad y cantón como la única meta. Tratemos de despegar.(O)