Mientras nuestros vecinos del norte y sur, han experimentado durante el 2019, crecimientos de más del 3.5%, en Ecuador lo único que crece es la mala hierba, de los negocios abandonados que han quebrado, o han ido a buscar mejor suerte en los países de al lado, fortaleciendo esas crecientes economías.
Mientras tanto en el país de las maravillas y de los cuentos fantásticos, siguen apareciendo sorprendentes casos de corrupción y de la misma manera que siguen apareciendo estas novedades, huyen los implicados fuera de las fronteras, de la manera más cómoda y fácil del mundo y como resumen, no ha pasado absolutamente nada.
Dejan a los padres ancianos de garantes o testaferros, para que den la cara, pero estos salen al otro día, porque no hay como meterles presos; hasta risa da ver tanta sinvergüencería, que sin duda está atada a muchos personajes que hoy en día están dirigiendo el país, mejor sería decir, tapando los huecos y los grafitis que dejaron los revolucionarios del gobierno anterior, algo así, más parece un auténtico tongo.(O)