El gran descuido que se vivió desde comienzos de diciembre, ha catapultado un progresivo aumento de casos de C-19, a tal punto que casi todas las ciudades del país se encuentran en semáforo rojo.  

Ómicron  es un virus de rápida propagación, por ello se presume que muy pronto podría estar contagiada la mayoría de la población ecuatoriana, pero muchos hablan de que, al no ser un virus tan agresivo, podría llegar a inmunizar de otras variantes.  

Esperamos que esto tenga algo de verdad, pues el nivel de contagio en la actualidad es general, gracias a Dios un 88% de los ecuatorianos se encuentra vacunado, por lo que la gravedad disminuye. 

Sin embargo, este no es motivo para descuidarse, hoy en día los hospitales se encuentran completamente llenos, y en ciudades como Guayaquil existe gente que no puede conseguir una cama, porque se está rebasando la capacidad del sistema sanitario.

No olvidemos que el relajamiento de diciembre ha hecho que se  retorne al confinamiento y todos sabemos el gran retroceso que esto significa, especialmente para el normal desenvolvimiento de los estudiantes, los que desde hace 2 años, vienen arrastrando graves problemas por la falta de sociabilidad y especialmente, por la falta de atención frente al computador, lo que está causado un verdadero problema, no solamente en el sector estudiantil, sino en la sociedad en general. (O)