El sorprendente ataque de drones a la mitad de las refinerías de Arabia Saudita, destruyó los costosos complejos petroleros, que abastecen a una parte considerable del planeta; por lo que tan sólo en dos días el precio del crudo se disparó en alrededor de 7 dólares, y se prevé que para los próximos días suba aún más.
Esta es una situación que deja una gran posibilidad a los países petroleros y en especial a Ecuador que en la actualidad pasa por una situación económica muy delicada.
El endeudamiento del país es casi inmanejable y pensar en la posibilidad de tener nuevamente un alto precio del petróleo, hace pensar en que, de alguna manera se aliviará en algo el excesivo peso de los compromisos que se deben cumplir.
Claro está que si se llega a dar esta situación, esperamos que no sirva para seguir aumentando o manteniendo la inmanejable burocracia, que absorbe todos los recursos que se logran recaudar.
Si hay la suerte de este respiro económico, debería servir para impulsar proyectos productivos que den esperanza y trabajo en un futuro no muy lejano, en el que definitivamente no se contará con más petróleo, pues recordemos que ya se hizo una advertencia de que este país tendrá crudo para 20 años más, de los cuales 5 ya están prevendidos por el anterior gobierno; es decir, hay recursos para 15 años en la cuenta regresiva.(O)