Una de las escenas más vergonzosas de la ciudad, es la que se da a diario en el redondel a Pujilí, en la E35, lugar que se ha convertido en la terminal terrestre alternativa de los latacungueños.
Bajo la inclemencia del clima, la mayoría de usuarios espera en este punto la presencia de algún transporte, que los pueda llevar con facilidad al destino que buscan, pues dicen que es mucho más rápido tomar buses en este lugar, a pesar de que tienen que cruzar peligrosamente la carretera y un redondel, completamente congestionado, y sobre todo, peligroso, por la carga vehicular continua que se ha formado en el lugar, justamente, por la cantidad de carros que congruen a este sitio, porque como lo habíamos mencionado, se ha convertido en la nueva terminal terrestre de Latacunga.
Ante esta peligrosa situación, se requiere de manera inmediata una nueva terminal, que tenga la efectividad y las condiciones que puedan cubrir todas las necesidades que hoy requiere la ciudadanía. Eso de tratar de seguirle dando vida a la ya colapsada terminal actual, lleno de insalubridad, delincuencia y tremenda falta de espacio, es simplemente, como tratar de arar en el mar. (O)