Los alumnos se motivaron y llevaron consigo un mensaje a su casa para compartirlo en familia. FOTO M.S. LA GACETA

La Madeja Enredada, una obra de teatro que mediante títeres busca una conciencia de sanación espiritual; en la filosofía andina se habla de los cuatro nudos: obligo, corazón, cuello y cabeza, esta escena fue presentada a los estudiantes de la Escuela Elvira Ortega.  

La Madeja Enredada, es una obra de títeres de mesa, que trata de revalorizar el trabajo del tejido de agujeta que en ocasiones era confeccionado por las “abuelitas” y el cual era desmerecido, explicó Javier Herrera.

En la historia aparece una abuelita (sin nombre), Juan Sebastián (hijo) y Lino Fino, (dueño de casa) donde tratan de zafar los nudos que todos tenemos en el ombligo, garganta, corazón y cabeza. Es decir que está simplificado en los dolores perdidos y a veces es atada por la envidia, malos pensamientos; pero sobre todo lo importante de la obra es poder liberar la mala energía y malos pensamientos y sintetizarlos con el hecho de desear y de sentir amor, expresó Fanny Morales, integrante.

“Debemos limpiar nuestros nudos del alma y es importante hacerlo desde cada uno con su conciencia y espíritu”, dijo Herrera.

El objetivo de los integrantes es incentivar a la lectura a través de los títeres que son confeccionados originalmente en diferentes materiales y aparentemente son los pioneros en esto.

Al finalizar el primer quimestre llegaron a Latacunga a la Escuela Elvira Ortega, que, a decir de Sandra Gallardo, integrante de Huacos, hace dos años con los estudiantes de quinto año y los que hoy están en séptimo año comenzaron con el proyecto de los semilleros donde les narraban cuentos, con el paso del tiempo lograron que  la iniciativa se expanda consiguiendo que en el presente todo el centro educativo esté con el programa de animación lectora.

La escuela es  la primera que se ha vinculado en este proceso “venimos sin cobrar nada y se debe al amor a la lectura y también para que los niños se puedan contagiar con esta chispita”, articuló Gallardo.

“Es interesante y podemos aprender muchas cosas sobre esto y no ser malos”, opinó Alex Bonilla estudiante de 9 años.

“Los semilleros” son los futuros lectores, actualmente es un déficit que existe en los procesos de formación educativa “no nos enseñaron amar la lectura e impusieron la lectura como castigo”, reveló Patricio Guerrero, músico poeta. (I)