ÓMICRON

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En estos primeros días del nuevo año 2022, luego de las celebraciones cristianas de Navidad y de recibir al nuevo año y con él, -la esperanza de mejores días para los ecuatorianos-. Aparece en este escenario de celebraciones nuevamente el CORONAVIRUS -con una nueva variedad- denominada ÓMICRON que ataca al mundo con mayor fuerza que las variantes  anteriores, dejando al descubierto la fragilidad de la cual esta investida la especie humana.

Al momento en el Ecuador a pesar de que se registra un aumento sostenido de casos dela COVID 19 y que el número de muertes por esta causa –igualmente- ha aumentado porcentualmente en los últimos días del año próximo pasado y los primeros días del 2022, la máxima autoridad del Estado, conjuntamente con la Ministra de Salud Pública y el COE Nacional han señalado  que por el momento, no se volverá al confinamiento y han pedido públicamente a la población un mayor compromiso para vacunarse y en el cumplimiento de los procedimientos básicos de bioseguridad.

Todos o la gran mayoría de ecuatorianos estábamos convencidos –que cuando el mundo se paralizo en el mes de marzo del 2020-, esta situación no duraría –sino- unos pocos meses, jamás nos imaginamos que el mundo –como consecuencia de este virus mortal- habría de cambiar su rumbo, con largos, tediosos y hasta inhumanos confinamientos, incomunicaciones y/o aislamientos, limitantes de orden individual y colectivos. Lo preocupante es que pese al éxito de las políticas públicas de vacunación implementadas por el Gobierno Nacional, el aparecimiento de nuevas cepas o variantes del mortal virus, han vuelto a poner en aprietos al sistema de salud y a la escuálida economía que vive el país.

Después del gusto…viene el susto…  ahora, luego de las  reuniones familiares por las fiestas de la navidad y año nuevo, comprensibles por razones de afecto familiar y la no realización de las mismas en el año pasado, vistas las limitaciones de bioseguridad y la implantación de políticas públicas de beneficio común en los años 2020 y 2021, nos hace expresar nuestra profunda  preocupación porque entre quienes se reunieron –lamentablemente- estuvieron personas que no se han vacunado y que además promueven la no concurrencia a vacunarse, en estos casos, sin medir el grave daño que causan a la gran mayoría de  la población que si han acudido ordenadamente al proceso nacional de vacunación y con ello rompen con la planificación estatal de lucha contra el SARS-CoV-2 y sus variantes, la última que apareció ya en el Ecuador denominada OMICRON.

Debemos comprender que la gran mayoría de los ecuatorianos que hemos concurrido a vacunarnos con las tres dosis y aquellos que se encuentran haciéndolo dentro de los cronogramas establecidos por las autoridades del gobierno nacional, del COE Nacional, de los COES locales, han permitido que en la cuenta final podamos sentirnos satisfechos por la disminución palpable de pérdidas de vidas  humanas. La aparición de la nueva variante ÓMICRON ha sido detectada en su mayoría en personas que no se han vacunado.

De ahí que, el Presidente de la Republica ha hecho un llamado a todos los ecuatorianos para que pensando en el bien común  depongamos actitudes personales o de grupo, de creencias filosóficas, religiosas o de cualquier otra índole  y  acudamos a vacunarnos todos sin mirar ninguna otra situación que no sea la de evitar contagios del virus y sus variantes y con ello la pérdida de vidas humanas.

La reactivación económica y social del país debe sustentarse en la salud de los ecuatorianos, no podremos hablar o escribir del tema, sino colaboramos con los administradores del Estado en el cumplimiento de políticas y disposiciones públicas  en materia de salud. Solamente ciudadanos sanos podrán coadyuvar con esta anhelada reactivación económica. Al ÓMICRON lo vencemos si todos cumplimos individual y colectivamente las disposiciones originarias de las autoridades competentes.

Que el año nuevo nos traiga las fuerzas necesarias para seguir adelante en busca de mejores días, -abracémonos fuertemente  ecuatorianos- sintámonos vitales, enfrentemos el futuro con dignidad…exijámosla de quienes están en la administración del Estado…colaboremos.  Bendecido 2022. (O)