Las autoridades creen que las personas que organizan fiestas clandestinas arriendan terrenos baldíos para no ser sancionados, al momento que llegan las autoridades desaparecen.

En las fiestas clandestinas no se respeta las medidas de bioseguridad, no utilizan mascarillas y no existe distanciamiento social, la gran mayoría de los asistentes tienen edades aproximadas de 16 a 30 años,

Jorge Moreno, comisario Nacional de Latacunga, explicó que cada semana se registran fiestas clandestinas en el sector urbano y rural de Latacunga, por ejemplo, este fin de semana desarticularon fiestas clandestinas en Pastocalle y las Bethlemitas.

Dijo que no saben cómo actuar porque notan que existe una desesperación por salir, bailar, divertirse y consumir bebidas alcohólicas hacen que hagan esas acciones, lo que al final trae consecuencias fatales ya que los asistentes podrían ser unos potenciales vectores de contagio.

Indicó que podría ser una influencia de personas que viven en Quito y los fines de semana viajan a su tierra natal, esta aseveración la realizan porque en los controles han notado que no son gente del sector, sino que rentan un terreno baldío, hacen fiestas y desaparecen.

Explicó que los ciudadanos que tengan conocimiento sobre el desarrollo de fiestas clandestinas pueden denunciar llamando al Ecu-911 o acercándose a la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) más cercana. (I)