Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador.

De acuerdo a Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador, las medidas fueron necesarias y servirán para reestructurar la economía. Para algunos analistas locales, éstas afectan únicamente al sector popular.

La mañana del martes 2 de octubre, a pocas horas del anuncio de las medidas económicas, dadas a conocer por el presidente de la República, Lenín Moreno, Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador, realizó una gira de medios en Latacunga para explicar y defender las medidas, “son valientes”, aseguró.

Artola dijo que la liberación del subsidio a la gasolina y el diésel le generará al estado un ahorro de 1400 millones de dólares. “Con la eliminación de este subsidio queremos que vaya reduciendo el déficit y dedicarlo a la inversión pública y generación de empleo”.

Con la firma del decreto de liberación de combustibles, no negó que los costos de bienes y servicios se incrementarán, pero no serán más allá del 2% ó 3%. “Que el incremento sea mayor, eso ya es especular”. Llamó a los representantes del Ejecutivo en cada provincia para que controlen que los incrementos se apeguen a la realidad. En un sistema de dolarización los incrementos no son bruscos.

Sin embargo, Cristian Molina, académico y experto en finanzas, explicó que las buenas intenciones de controlar el incremento de los precios, no es del todo posible, debido al accionar de las personas, “ya en la mañana un compañero nos decía que un taxista le cobró más la carrera, aduciendo el tema de la gasolina”.

Para Molina, liberar el subsidio de la gasolina y diésel es una medida que afecta directamente a la clase media y baja, al igual que la renovación de contratos ocasionales y nuevos contratos con el 20% de descuento.

“En el país, la Banca tiene más de 5 millones de rentabilidad al año, sin embargo, para este sector no hay ninguna medida”, reclamó.

Las nuevas medidas económicas adoptadas por el Gobierno, serían según la Gerente del BCE, “mientras más tienen, más pagan”, se espera que las empresas más grandes del país aporten durante tres años con aproximadamente, 300 millones de dólares, que serán invertidos en seguridad, educación y salud.

La autoridad defendió la eliminación de 15 días de vacaciones para los empleados del sector público, citó ejemplos de personas en el BCE que acumulan sus vacaciones y salen dos o tres meses, “es una medida justa”, comentó refiriéndose a los empleados del sector privado que tienen solo 15 días de vacaciones.

Para el analista financiero, esta medida afecta directamente al movimiento económico, debido a que los servidores que hacían uso de un mes de vacaciones al año, visitaban los sitios turísticos inyectando capital en las diversas zonas del país, que le apuestan al turismo para subsistir. “Ahora sin plata y sin tiempo, las cosas no serán iguales”.

La Gerente del Banco Central del Ecuador, aclaró que el descuento de un día de sueldo, se realizará solo en las empresas públicas, como Petroecuador, Tame, etc, debido a que sus sueldos son considerables. No se verán afectados sectores de salud, educación y demás. (II)