Viernes 20 de marzo de 2020 del año del Señor

Radio transistor encendido en la cabecera de la yacija; son las 5:00, la primera noticia, posible cambio en el Ministerio de Salud, la señora Catalina Andramuño, titular de esa Cartera de Estado apertrechada desde Guayaquil hace saber a los ecuatorianos que tiene suficiente pruebas del covid-19, dos millones de muestras; a estas alturas el informe emitido por la Directora del Servicio Nacional de Riesgos registra 367 casos de contagio y 5 personas fallecidas, Cotopaxi de ninguna forma aparece en la estadística. Las autoridades temen que las cifras vayan en aumento.

No circulan autos con el último dígito par en la placa, la restricción de los automotores se amplía en las 23 provincias de Ecuador desde el sábado 21 de marzo. El toque de queda será desde las 19:00 hasta las 5:00; en la provincia del Guayas la medida es más estricta, desde las 16:00 hasta las 05:00. El horario de movilización puede usarse para casos de emergencia, o compra de víveres o ir a la farmacia. La consigna es quédate en casa.

¿Creen que lo cumplieron?, nones guambritos, cada quien hace lo que le da la regalada gana (parecidos al Acdalá); en Guayaquil la gente se ha tomado las calles como si fuera un día común y corriente: peloteo en los barrios, venta y compra de cosas finas en las esquinas, aglomeración de personas; se anuncia por debajo que aparecen féretros por los recovecos del Puerto Principal, la urbe se ve en el espejo de Wuhan (China), que tiene miles de contagiados y cientos de fallecidos, las autoridades chinas han impuesto una cuarentena rígida para más de 11 millones de sus residentes.

         El avance del virus preocupa al Gobierno, Guayaquil se ha convertido en un foco de contagio alto, se busca cercar por completo. ¡Uff!, respiro lo más profundo que pueda, no puedo fácilmente pasar la saliva por el “guargüero” al escuchar semejante rumor.

Mal comienza el despertar de este día, 07:00 preparando algo para desayunar, las pastillas se confunden, estoy a punto de repetirme las mismas, soy salvado por mi mujer que pone orden ayudando a que ingiera una por una junto al jugo de naranja, más parece jugo de linaza molida, la fulana con cariño le agrega dos cucharadas en el vaso. Tal si fuera autómata obedezco lo que me pida que bregue; sin chistar voy a lavar los platos, ya no fueron los cinco utensilios que me dieron el día anterior de aprendizaje, ahora es toda la vajilla y, este menester lo repito en la mañana, tarde y noche.

Pretendo leer y no me concentro, -qué filosofía ni ocho cuartos-, la idea que me salta es que  el veneno está –“ahísito”- en mi chocita -husmeando-, me sudan las manos, tengo escalofrío, me tiemblan las piernas, me sube la temperatura, enseguida a abrir los chats para saber cómo mismo comienza la pendejada. De un solo chillido me pone sano, es que estoy trastornado por la imposibilidad de recuperarme después de presenciar los eventos; con pensamiento intrusivo agachado en mi autoestima voy a la cama pidiendo a la suerte que me dé sueño,  -ni a patadas llegó-.

Sábado 21 de marzo de 2020 del año del Señor

La muerte también se le cruzaba a la Catalina Andramuño, este día pone la renuncia a su cargo de Ministra de Salud dando paso a Juan Carlos Zevallos López, epidemiólogo. Andramuño -herida en amor propio- deja embarrado al Gobierno de Moreno que le dio de comer con yapa a ella y a sus compinches, encarando no haber recibido suficiente cantidad de dinero por parte del ministro de Finanzas, Richard Martínez Alvarado para combatir la epidemia, saliendo al paso Zevallos a decir que no son los dos millones de muestras que anunció Andramuño, que nunca estuvieron por venir, que se trata de doscientas mil y nada más. Este entredicho levantó el avispero en el infierno político ecuatoriano, principalmente de los quedados asambleístas que no daban señal de estar despiertos tal su costumbre.

La señora Alexandra Ocles, secretaria nacional de Riesgos, una vez más da cifras: – “Tinimos”- a la presente 506 casos positivos en apenas horas. ¡Carajo!, Ya se jodió la cosa, el mapa de contagio se centra a Guayas, Pichincha, los Ríos; Cotopaxi -gracias a Dios- no aparece. El incremento de casos es por la irresponsabilidad  de los ciudadanos, pues a nivel país hubo 250 detenidos la noche del miércoles por haber violado la prohibición de movilización peatonal y vehicular.

Hasta la próxima parada, donde me deje el Tren Bala (O)