Día domingo 22 de marzo del 2020 del año del Señor

7h00 oír misa tempranito, más que nunca hay que implorar al Santísimo para que proteja a mí familia, a mí Ecuador del alma, a los habitantes de estas tierras Panzaleas y de Tacunga, en el momento de la limosna la Samba extiende el “shoqui” amarrado en el filo de un palito para que ponga la limosna, expresa un papel: “- no se recibe monedas sino “belletes” mínimo de $20-“, ¡elé!, ya me salió más caro que ir a la presencial.

Ningún científico en el planeta ha descubierto medicina ni vacuna que cure este virus del covid-19, tan solo a “punte” agüita de caballo chupa, chanca piedra, limonada, naranjada y “sunfo” de páramo nos cuidamos a más de no salir de casa. A raja tabla cumplo lo que pide la autoridad, que se guarde distancia el uno con el otro, por lo menos dos metros y puesto el antifaz, que lindo se nos escucha con el tapa boca conversar, a veces en señas hasta acostumbrarnos; en este momento se reveló la pérdida de la paciencia que causa la mascarilla por la impotencia que tiene mi consorte de no tener suficiente libertad para parlar, pobre, con preocupación, de forma profunda creerá que a lo mejor está colocada utensilio para que no pueda morder, -no es así Sambita, es para que no te contamines-, antes entendió, estuvo de buen genio.

Qué hermoso en tiempos de pandemia y de cuarentena utilizar la prenda en la boca para ratitos frente a mi cónyuge sobreviviente hacerme el hoto, -verán no dije el Otto-, se pone fúrica; no hay nada que hacer que por estos tiempos de pavor de hecho se llega a la felicidad acatando a pie juntillas lo requerido por los científicos, que cada uno duerma al filo de la cama, nada de hacerse el sonámbulo y pasar la línea divisoria, el que trasgrede de cualquier modo la distancia puede trasmitir al otro el veneno, así que, en cuarentena de igual manera sin “canchis canchis”.

Lunes 23 de marzo del 2020 del año del Señor

Aparecen los primeros casos positivos del covid-19 en las Islas Galápagos, más el Gobierno aplicará la declaratoria de zona de seguridad nacional en la provincia del Guayas, las Fuerzas Armadas saldrán a forzar a los guayasenses  el cumplimiento de las medidas anunciadas en la tarde del martes 22 de marzo del 2020 por la Ministra de Gobierno María Paula Romo, por el incremento vertiginoso de los casos de coronavirus (covid-19) que ataca principalmente a Guayaquil, Zamborondón, Durán y Daule.

Con semejante confirmación de divulgar los contagios, “más mejor” dicto el presente Decreto dentro de mi territorio (igualito al Segundo Presidente y al Tracturcito) para evitar los mandados: “Art. 1.- La esposa está en la obligación de cocinarle todos los días al marido. Según la convención de Ginebra todo prisionero tiene derecho a una comida saludable y caliente”, caliente es que se puso, casito me da de comer murciélago en la sopa, para poder sobrevivir reculo el Mandato muy parecido a lo que hizo Moreno, aunque dure un año el secuestro, algún día saldré libre, -eso sí-.

Día Martes 24 de marzo del 2020 del año del Señor

La Sta. Ocles confirma que existen casos de coronavirus en el Ecuador, 1049 contagiados y 27 fallecidos, el COE-Nacional analiza si se radicalizan o no las medidas de restricción de circulación. Mi memoria regresa a los primeros días del mes de diciembre del año 2019 a -Wuhan, China-, preguntándome una y otra vez: ¿Por qué los chinos no dieron la alerta de manera correcta sobre la expansión de la pandemia?, los rumores vienen y van sobre una posible afectación de una guerra biológica causada por la mano del hombre y que no existe la introducción de sustancias u otros elementos físicos en un medio que provocan  que este sea inseguro o no apto para su uso, el medio puede ser un ecosistema, físico o un ser vivo, en este caso ingerido por el hombre.

Que verraquera chico, es preferible a estas alturas del partido llegar a ser el “quinta clase“, castigo militar, con esto paso totalmente aislado, “nadies” me para bola y al no tomarme en cuenta evito barrer, lavar utensilios, la ropa, regar agua en las plantas, entre mis alucinaciones escucho una voz desde la profundidad de la sala que pide: “- Luuchoo, ya son las cinco de la tarde, da parando la olla para calentar el agua y tomar un cafecito-“, “-bueno-“, ahí se acabó la idea de acogerme a ser el “quinta clase”, acatar órdenes se ha dicho, se encuentra por encima de todo, -el fin justifica los medios-.

Hasta la próxima parada, dónde me deja el Tren Bala (O)