Un pedido muy válido del sector del taxismo al Presidente de la República es que sea considerado en primera línea dentro del plan de vacunación.  Se entiende esta aspiración considerando el trato directo que  tienen los conductores con un público variado.

Así mismo han planteado la necesidad de control al transporte informal que se ha tomado las calles y que funciona sin ningún tipo de legalidad. Este es un problema que se arrastra desde hace años y que se ha ido enquistando con más fuerza en el modo de vida de la sociedad por la falta de un control estricto por parte de las autoridades.

Es evidente que el taxismo formal ha hecho un esfuerzo muy grande para acondicionar sus unidades para la seguridad tanto del conductor como del usuario; pero es necesario que se hagan respetar las leyes que impone una sociedad organizada, donde se reglamenta claramente este tipo de servicios para seguridad y beneficio de todos. (O)