Dos personas con discapacidad visual se graduaron la mañana de ayer como masajistas profesionales, sus servicios lo brindarán en la Escuela de Formación Profesional Isabela, todos los días sábados de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 20:00, el objetivo es reunir dinero suficiente para poder instalar su propio negocio.

Las personas con discapacidad poco a poco van demostrando sus aptitudes y capacidades en todo sentido, muestra de ello fue la graduación y el Servicio de Integración Laboral para Personas con Discapacidad en Cotopaxi en convenio con instituciones privadas durante un año capacitaron a dos personas con discapacidad visual en masajes para que puedan emprender en esta rama.

Luis Bautista, promotor laboral en Cotopaxi, manifestó que la idea es que se puedan desenvolverse y ellos tengan un lugar más en la sociedad y por ende alcanzar a generar sus propios recursos económicos, el propósito es seguir ayudando a más ciudadanos y se sigan sumando a esta lista para ser capacitados en masajes y cosmetología.

“El sueño ha sido cumplido, pero necesitamos poner en práctica nuestros conocimientos y requerimos el apoyo de la sociedad”, expresó Gioconda Bravo que tiene 70% de discapacidad visual, se refirió a que son personas capaces de desempeñarse en todo momento y hoy necesitan salir adelante por su familia y solicitó a la ciudanía que sean solidarios y acudan a la Escuela de Formación Profesional Isabela ubicado en el sector de La Laguna junto a la escuela Once de Noviembre, ya que esta nueva oportunidad les permite enfrentar la vida de otra manera.

También se graduó Marcelo Quinatoa que tiene 100% de discapacidad visual, “satisfecho por lo conseguido; no ha sido fácil, pero con empeño y con ganas lo he logrado”, con estas palabras invitó a la población a que puedan recibir sus servicios profesionales.

Ofrecen bienestar y relajación en cuerpo y mente por ello que están facultados para brindar la atención en: quiromasajes, masajes con piedras, masajes reductores, masajes de espalda, masajes de bambú, reflexología, limpieza facial, masajes de drenaje linfático entre otros.

“Son momentos indescriptibles con personas tan sensibles que nos llenan el alma”, reveló Vanesa Hinojosa, directora de la Escuela, dijo que han querido dar la última “patadita” prestando sus instalaciones para que puedan atraer sus clientes y a posterior generar su propio negocio.

Los flamantes profesionales agradecieron por la oportunidad a las instituciones partícipes por darles la mano. (I)

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