Pido recalificación

0
177

         Quiero contarles una anécdota, en medio de mi Maestría en Análisis Político hubo un par de materias que me la hicieron “ver negra” por dos razones: La primera, se impartían fundamentalmente con textos en inglés (uno es el inglés conversacional en el que me defiendo y otro el técnico que me hizo llorar) y la segunda y más complicada se basaban en las propias experiencias de los docentes a lo largo de su vida como analistas, consultores y políticos, estas asignaturas fueron “Política Comparada I” y “Política Comparada II”, les voy a contar por qué se me hizo tan duro pasarlas.

         Mis profesores eran docentes de reconocida trayectoria en Cataluña, España y Europa, dominaban varios idiomas, habían publicado libros e investigaciones, contaban con Doctorados, dirigieron campañas exitosas de primeros ministros, presidentes, jefes de gobierno, alcaldes, gobernadores, etc. Pero todos en Europa, en su práctica profesional nunca habían “cruzado el charco” (el Océano Atlántico) y conocían de la política “americana” por lo que pasaba en Estados Unidos, donde se habían formado, a donde los habían invitado con conferencias y hacia donde además iban de vacaciones, entonces concluyeron que desde Alaska hasta Tierra de Fuego todo funcionaba igual y que los “mitos” de las democracias imperfectas desde México hasta Chile eran eso, una exageración de los países en vías de desarrollo para justificar su retraso.

         Y ahí les sale un “chaval” de 30 años, con veinte y tantos en política, con recuerdos de campañas, capacitaciones, recorridos electorales, víctima de marginación meses antes en su candidatura a Concejal y más peripecias que venía de Ecuador y empieza a llenarles los trabajos e investigaciones con ejemplos de lo que pasaba en su país y los comparaba con las antiguas democracias europeas, tan estables, donde los epítetos se guardan, las composturas se mantienen, las instituciones permanecen más allá de las personas y les pedía que abran su mente, hasta que en una de esas en la retroalimentación de tareas uno de los profesores puso textualmente esto:

“César he leído tu trabajo y creo que exageráis, Ecuador no puede estar tan mal, te pido que en adelante omitáis hacer comparaciones con tu visión de Ecuador, no quiero que afectéis tu calificación por ello. Tenéis 8.5 porque el concepto es correcto pero no como lo ejemplificáis”

         ¿Saben cuál fue el ejemplo? Le dije que en Ecuador habían más de 20 partidos y movimientos políticos nacionales que podían participar en las elecciones seccionales siguientes y que la teoría de partidos representativos que en los libros determinaba un número de 5 para el Ecuador no se podía cumplir porque las reglas del juego permiten que se creen y se mantengan -aún sin votos- varios de ellos.

         Quiero proponerles algo ¿Se imaginan qué me habría dicho mi docente si le contaba esto?

Hubo un diputado que en el Congreso le dijo a otro “ven para mearte insecto hijueputa”, o que 57 diputados electos por la gente fueron destituidos por vocales de Tribunal Electoral que antes fueron destituidos por los mismos 57 diputados, o que se pusieron tanques de guerra para impedir el ingreso de jueces a las cortes, o que se puso policía para que un Superintendente no se posesione, o que la presidenta del Legislativo ha usado por 6 ocasiones a jueces para quedarse en el cargo y que cuando no lo consiguió quiso 8 millones de dólares como indemnización, o que salen sentencias electorales a las 2 de la mañana del último día antes de la convocatoria a elecciones para impedir que un Alcalde que fue destituido, restituido y vuelto a destituir no participe en estas elecciones, o que se hacen primarias con 20 amigos que al unísono proclaman “cuasi en cónclave” al ungido que rescatará las ciudades, o que un presidente tuvo 4 vicepresidentes en idéntica cantidad de años, o que una Constitución que iba a durar 300 años a los 3 ya tuvo que ser reformada porque “se olvidaron algunas cosas”, o que el sistema de conteo de votos se cae y regresa con números distintos o mi preferida de los últimos meses, que una Asambleísta diga suelta de huesos “si roban roben bien”; estoy seguro que no iba a ser un 8.5, era un “repite la materia por la maldita ostia, hasta que entendáis que no estamos describiendo una jauría de lobos sino una democracia moderna”, a estas alturas de la vida creo que si vienen a Ecuador nos reprueban a todos y no hay recalificación que valga. (O)