El otro día veíamos con pena a la plazoleta de San Agustín convertida en botadero de basura, se trataba de alguna feria gastronómica de indígenas, en la que arrojaban todo al piso, se subían camionetas a media plaza para cargar cosas, sin duda de la misma manera que lo hacían años atrás en El Salto, sin ningñun tipo de control por parte de la autoridad.
La Municipalidad de Latacunga debe ponerle un alto a esta situación, a este espacio se le nombró, como la Plazoleta de la Cultura, no como el mercado de la ciudad de Latacunga.
Lo mismo ocurre en época navideña en donde las vendedoras de papas fritas y buñuelos se toman este lugar para convertirlo en cocina de mercado, de la misma manera arrojando todos los desperdicios al piso y dejándolo negro, lleno de aceite saturado mezclado con todo lo que cocinan.
Latacunga no es pueblo ya es hora de que lugares como estos sean recuperados como se lo hizo con San Francisco, una plazoleta que en la actualidad es uno de los lugares favoritos, de chicos y grandes, lleno de naturaleza, algo muy distinto a la trifulca y desorganización en la que se le está transformando a San Agustín, uno de los lugares emblemáticos de esta ciudad, que definitivamente debería tener un trato muy diferente y más digno.(O)