La falta de conectividad en la parroquia de Poaló, está poniendo de manifiesto el drama que viven mil estudiantes del sector al no poder conectarse a sus clases regulares.

Como lo hemos manifestado en otras ediciones de este diario, las autoridades educativas debían haber tomado cartas en el asunto con anticipación, por un lado gestionando que las empresas de telecomunicaciones puedan dar servicio a estos sectores y por otro lado, poniendo todos los medios para que este importante conglomerado no se encuentre aislado en esta nueva normalidad en la educación.

El pedido de la Junta Parroquial, de la dirigencia, así como de los padres de familia a la Dirección Distrital de Educación de la Latacunga y al COE Cantonal es que se autoricen las clases de forma semipresencial.

Sin embargo, el temor a una propagación de la pandemia está presente, a pesar de que, en este sector rural, los contagios no han sido a gran escala. Por ello es fundamental que las autoridades estudien en el caso con urgencia y encuentren una solución al problema.  Es un asunto que no puede postergarse más.(O)