En la actualidad para un joven conseguir trabajo es casi imposible, el otro día conversamos con un padre que indignado nos manifestaba, que pagó mucho dinero por la educación de la escuela y colegio de su hijo, siendo correspondido por las excelentes calificaciones que consiguió durante su vida estudiantil, luego menciona que pagó una verdadera fortuna por su educación universitaria, saliendo como un gran profesional, con uno de los mejores rendimientos de su promoción.   Sin alargar el cuento, menciona que en la actualidad no le ha servido de nada tener una excelencia vida académica en las mejores instituciones, si en el momento de conseguir empleo, lo máximo que le pagan es 500 dólares como un excelente sueldo, porque en la mayoría de lugares que ha buscado trabajo, no llegan ni siquiera al básico.   Por otro lado Jorge, una persona de 40 años que entregó su vida a una enorme transnacional que procesaba cemento, la crisis que se venía arrastrando desde el 2015, golpeó duramente a la empresa, complementándose con la pandemia, lo que forzó su despido, tras más de dos décadas de trabajo, él, en varias oportunidades fue nombrado como uno de los mejores empleados, recibió muchos cursos importantes, que favorecen su hoja de vida, maneja maquinaria importante y domina temas de suelda, torno, entre varias otras  habilidades; sin embargo ya va mas de dos años, que no ha podido conseguir absolutamente nada, con su liquidación, pudo comprar un taxi, y ahora nos cuenta que gana mucho menos, y se estresa más, por la gran competencia que existe, pues ésta ha sido la opción para muchos desocupados, que luchan diariamente por llevar el pan a sus hogares.   El gobierno debe buscar una salida rápida al tema laboral, la juventud de este país tiene cero oportunidades y en la actualidad se presenta con más insistencia un fenómeno social, pues muchos ven como mejor opción endeudarse con chulqueros o coyoteros, para tratar de emigrar a otros países, porque aquí el tema está muerto. (O)