Hoy más que nunca, el mundo nos necesita,

para festejar la vida, dentro de nuestra morada,

y así -aunque la carga sea pesada- es mejor tenerla que nada.

Dios nos pide prudencia, Dios nos pide resguardo,

que cuidemos de los nuestros, no nos pide enfado !

Seamos gratos con los héroes, esos que en silencio curan,

los que en silencio limpian, los que en silencio resguardan,

mientras las ciudades duermen, no olvidemos su lucha,

tampoco de los que ni su respiro escuchan,

tenemos por quien ofrecer las penas,

los que en éste instante luchan.

Si podemos dar una mano, hagámoslo con cariño,

eso nos llena el alma y reconforta el espíritu,

también las palabras de aliento y el ejemplo de paz

hará que este encierro valga la pena, y más.

El aire se purifica, las aves libres están,

la tierra se fortifica sin el hombre, ella sola está.

La lluvia los campos nutre, es nuestra salvación,

cuidar la naturaleza es lo que nos pide Dios.

Elevemos los ojos al cielo, y hagamos una plegaria,

sea corta o sea diaria, hagamos una plegaria,

que podamos salir al mundo con amor y resplandor,

que el aire que respiremos tendrá un mayor valor.

Hoy más que nunca, el mundo nos necesita,

no nos pide tanto, que estemos en nuestra morada,

donde está nuestra lucha diaria,

que sea éste nuestro templo donde Dios infunda su alma.

No sabemos el día, es el tiempo de Dios,

sé que estos días nos servirán de reflexión,

valorar lo que tenemos, la familia, los amigos, el amor,

esperando el día que todo será canción,

donde nos despertaremos con más de una ilusión.

No perdamos la esperanza de ver un mundo mejor,

con la frente bien lavada, con trabajo y con pasión,

dejemos a esta tierra un legado de acción,

para volver a ver al mundo con ojos de sanación.

“Por nuestra Patria el Ecuador “(O)