Sin problemas por un día es el grito frenético de miles de ecuatorianos que hicieron un pare para poder disfrutar del mundial a plenitud. El país y nuestra provincia no han sido la excepción, se vistieron con los colores de la selección nacional y el SÍ SE PUEDE es un himno común.
El poder del fútbol es sorprendente, personas de pensamiento dispar dejan de lado sus posiciones para apoyar decididamente a una bandera, a un país. Hecho que debería durar más de un día, o, mejor dicho, más de un mundial. En el día a día, la situación de nuestro país es precaria, por el canibalismo político y por la falta de patriotismo para defender los valores más trascendentes de la Nación.
Según los primeros informes económicos este mundial está dejando importantes réditos al comercio en distintos niveles, desde las tiendas de tecnología y electrodomésticos hasta la rama textil y de ropa deportiva. Las finanzas se mejoran y se espera que la tendencia continúe hasta la Navidad. (O)