Nunca habríamos imaginado que el barril de petróleo llegue a costar un centavo de dólar, un tema insólito para el mundo que pone en apuros, especialmente, a las naciones que viven de este recurso.

El planeta está completamente parado y no genera el movimiento que se necesita para que el crudo tenga un precio manejable, esto claro está, no va a durar para siempre, en el momento que pase la cuarentena y se active nuevamente el comercio global, seguramente este recurso volverá a tener un alto precio.

Para evitar la bronca que gira en torno al tema de quitar los subsidios, que se sabe está politizado, se debería aprovechar esta histórica caída, para de una vez por todas, internacionalizar el precio y así cuando suban los combustibles, estar sujetos al precio oficial en el mercado internacional, sin que esto sea un problema para el gobierno.

Según los expertos ahora es cuando se debe quitar este peso tan grande del Estado, sujeto, sobre todo, a la danza de la politiquería. El gobierno debe aprovechar estas oportunidades en tiempo de crisis, que no podrían repetirse. 

El Ecuador vive la situación más compleja de su historia y si no se toman medidas sensatas, dejando atrás, sobre todo los miedos y los intereses de campaña, no se logrará sacar a flote a esta barca, que se encuentra a un pelo de hundirse, es momento de quitarle el sobrepeso que lleva en esta situación, para que pueda seguir manteniéndose a flote.(O)