Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia y otros trastornos neurodegenerativos debido a su edad; actualmente, no existen curas para estos trastornos, por lo que es importante seguir las medidas de prevención y mantener una mente activa. Hoy, alrededor de 55 millones de personas tienen demencia, y este número se triplicará para 2050 con el envejecimiento de la población. La atención de los pacientes con demencia es desafiante, laboriosa y crónica, lo que genera altos costos para los sistemas de salud.
Los científicos creían que la genética era el principal factor que influía en la salud mental, pero los hallazgos muestran lo contrario, por lo tanto, la elección de actividades diarias es más importante que la genética o las habilidades mentales actuales; tener una mente activa reduce el riesgo de demencia; en estas circunstancias, las actividades que benefician a las personas mayores incluyen el ejercicio ligero, pasar tiempo con sus seres queridos y armar rompecabezas, o sea cualquier cosa que promueva una mente activa ayuda a reducir el deterioro de la mente y de la memoria en adultos de 65 y 89 años.
Las actividades incluyen: leer, jugar a las cartas, hornear o cocinar, caminar durante 20 minutos, socializar con familiares y amigos a través de correos electrónicos, llamadas telefónicas o comunicación en persona, es otra opción.
Las investigaciones destacan la necesidad de medidas de prevención para garantizar que los adultos mantengan la mente activa a medida que envejecen tomando en cuenta algunos aspectos, como: control de la presión arterial alta, que puede sobrecargar el corazón, los vasos sanguíneos y el cerebro provocando los accidentes cerebrovasculares y la demencia vascular. Los niveles altos de glucosa pueden causar diabetes y aumentar el riesgo de otras enfermedades como el deterioro cognitivo y la demencia; es necesario controlar el nivel de azúcar en la sangre de forma natural con una dieta equilibrada, hacer ejercicio y dejar de fumar. Controlar su peso. Llevar una dieta equilibrada con una combinación de frutas y verduras, granos integrales, carnes magras y mariscos, grasas no saturadas, productos lácteos bajos en grasa.
La actividad física puede ayudar a prevenir la ansiedad y la depresión, para alcanzar una mente ágil. Priorizar el sueño, procurando dormir de siete a ocho horas por noche. Participar en actividades mentales activas como la meditación que ayuda al funcionamiento mental en adultos mayores. Las áreas del cerebro que mejoran incluyen la función ejecutiva, la atención, la velocidad de procesamiento y la función de la memoria.
Si tiene un vecino o padre anciano, procure visitarlo con frecuencia. El estudio encontró que los adultos mayores se benefician enormemente de la socialización, ya que estimula la función cerebral; lamentablemente, muchos adultos de edad avanzada sufren de soledad, lo que puede conducir a las enfermedades mentales y la demencia. (O)