Una frase muy trillada y que no cobra verdadero sentido en un sistema democrático cada vez más débil como el nuestro, donde las instituciones rectoras de procesos, como es el caso del eleccionario, no dan la talla para superar impasses, como el que nos encontramos.

El anuncio de movilizaciones locales para estos días, es algo gravísimo, considerando además la vigencia de la pandemia que continúan contaminando a los seres humanos, especialmente en lugares de gran aglomeración.

La falta de definición, el desentenderse de honrar los acuerdos pactados, la pelea entre dos candidatos que pugnan por llegar a la segunda vuelta resulta estéril, frente al verdadero drama, un país que espera respuestas, que espera caminar hacia el futuro con pasos firmes, dejando atrás la amenaza del totalitarismo y la intolerancia.(O)