La significación efectiva del primero de mayo, reconocida como fiesta consagrada a dar relieve a la acción creadora del trabajo, tiene alcance universal y se le concede valor porque traduce la esencia humana, en forma de la aplicación de su energía para crear sus medios de subsistencia, desde lo biológico hasta lo social que se reviste de muchas formas utilitarias incorporadas al convivir del hombre, primero en la familia, luego en la sociedad, en los pueblos y en los estados, que hacen la vida en el planeta. Tan vasto campo para la especulación intelectual de las ciencias sociales, constituye el trabajo.
Toda la vida humana a través de sus etapas, desde las primitivas más antiguas, hasta las modernas, complejas y complicadas en su urdimbre organizativa, informa la característica múltiple, específica de la relación al trabajo que liga a los hombres con la más sólida vinculación a la obra común de la supervivencia; en cada etapa de la historia hay modalidades típicas del trabajo, los cavernarios que procuraban el sustento de la especie con la lucha frente a los elementos de la naturaleza; los pastores que habían considerado de utilidad conservar cerca de ellos los animales que les darían alimento; así los navegantes, aprovechando la riqueza del mar o la facilidad de trasladarse por él a lugares más acogedores; los comerciantes cuando adoptaron nueva forma para su trabajo; después los creadores de elementos con su labor de transformación de materias disponibles en su medio, a manera de elemental industria; los artistas, los obreros, los de labor individual o apenas conectado con otros que perseguían el mismo fin, cada hombre en su puesto, realizando esfuerzos y dedicando energía para obtener de ello medios de satisfacer sus necesidades.
Llegados a la etapa moderna de la relación de trabajo, la concentración industrial, la producción con máquinas, la creación de centros explotadores de la riqueza natural ofrecida por la tierra en formas diversas, demanda una política nueva para que estas creaciones tengan su destino final a aprovecharlos, el ciclo económico de un proceso se cumple en las últimas aplicaciones del trabajo.
En toda esta labor hay quienes la realizan desde el momento inicial del proceso creado o transformador y en todo momento la intervención de quien trabaja, es indispensable para la subsistencia vital del conglomerado.
El trabajo es pues, la vinculación esencial del hombre con el hombre y con el medio; por lo cual destacar la importancia de este aspecto de la vida humana, es reconocer una verdad que caracteriza la hora actual de todos los pueblos de la tierra.(o)

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