La forma en que se ha administrado desde sus inicios al Centro Comercial Popular, da una medida del nivel de profesionalismo y capacidad con que el Municipio de Latacunga ha gerenciado a la ciudad.
Una triste historia sin fin cargada de vergüenza, porque no es normal lo que se ha registrado en el populoso centro de comercio, sin que se encuentre una solución definitiva. Comenzando porque no funcionan ni los ascensores ni las gradas eléctricas, obligando a que se carguen los productos en una edificación de pisos, dificultando el normal desarrollo del comercio. Es duro imaginar qué puede hacer un discapacitado en el lugar, sencillamente nada, porque todo está diseñado para entorpecer su movilidad.
Como si no fuera poco, la semana pasada se quemó la bomba de agua, lo que ocasionó el cierre del servicio de baños por falta de del líquido vital. Lo más dramático de todo esto es que se había informado a las autoridades de algunas fallas, más no hubo una respuesta oportuna.
En conclusión el CCP es un proyecto que bien administrado podría haberse lucido como un ejemplo de comercio; pero en las circunstancias actuales es una bomba de tiempo. El Concejo Municipal no tiene ni la más mínima idea de cómo se maneja un lugar de estas características en donde debe primar la salubridad, la seguridad, el orden, el mantenimiento y buen uso de los aparatos mecánicos, tan costosos, y sobre todo, la educación de todos los usuarios.
Estamos hablando de una verdadera emergencia, o se hace algo o habrá que cerrarlo para repotenciarlo a un costo inimaginable.(O)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

3 × 2 =